La mayoría de las personas no tienen idea que es ser cristiano unitario no tienen idea de lo que quiero decir. Eso es malo. Pero peor se pone cuando menciono las escrituras que muchos llaman Biblia y me confunden con alguna de las religiones tradicionales, católica o protestante, con la cual realmente los unitarios tenemos muy poca cosa en común, partiendo de la base de que el unitarismo NO ES una religión. Y no es que yo diga que “no es una religión” para que suene mas amable como hacen muchos grupos religiosos evangélicos. (porque parece que eso de no ser una religion, pero siéndolo se puso de moda)Es que literalmente el unitarismo no es una religión. Es una fé , y hay un abismo de diferencia en ello. Para empezar los unitarios no tienen un credo o dogma universal unificado. Tampoco una organización, autoridad o filiación en común.
Es decir, aquel que cree por convencimiento propio en los tres o cuatro principios basicos que definen el unitarismo , pasa a ser unitario, no porque lo declare, o alguien lo anote. Sino por definición.
Cuando otra persona en otro lugar comparte ese conjunto de creencias fundamentales, aunque discrepemos en otras, es unitario también. Y esos tres o cuatro conceptos en común a todos los unitarios son muy sencillos:
1- Un unitario cree que hay UN SOLO DIOS , o sea, es estrictamente monoteista. Por tanto no acepta al Dios tradicional de la cristiandad que es TRIUNO o TRINO y que esta formado por tres personas. El unitario tampoco acepta que haya un segundo dios de menor jerarquia , lugar en el que algunas sectas colocan a Jesus. Para el unitario, DIOS , por naturaleza, ES UNO SOLO. Cualquier otra cosa que exista puede ser cualquier cosa menos DIOS. Aun puede ser llamada DIOS, pero por naturaleza, solo puede haber un DIOS. De ahi la definicion UNITARIO.
2- Para el unitario, Jesús es un hombre. Nació en la tierra. No vivía en el cielo antes de nacer, tal como ningún hombre vive en el cielo antes de nacer. La diferencia entre este incomparable maestro judío del siglo I y el resto de los humanos es que los unitarios creen que Jesus cumple una función especial en el plan de Dios. Los que somos Biblico Unitarios creemos que Jesus es un ser humano, que fue engendrado en el vientre de una mujer para que naciera perfecto y estuviera en mejor condición de gobernar la raza humana. Por eso es el Mesias que esperaban y esperan los judios. Un gobernante político para Israel y el mundo. Los Unitarios mas liberales no creen en un nacimiento sobrenatural de Jesus, sino que simplemente fue un maestro excelente. Los musulmanes por el contrario creen que Jesus es un hombre con un nacimiento sobrenatural y los judíos generalmente creen que el Mesías que vendrá nacerá sobrenaturalmente
3- Para el unitario la existencia humana está ligada a este planeta. No hay posibilidad de vida en otro lugar que no sea este planeta en el cual fuimos creados. No hay posibilidad de salvación en otro lugar que no sea esta tierra. Los grupos unitarios históricos (cristianismo primitivo siglo I, ebionitas siglo II, monarquianistas siglos II, III y IV, socinianos edad media,valdenses, lolardos, abrahamicos siglo XVIII, cristadelfianos siglo XVIII al XXI, etc) siempre han creido en un gobierno mundial sobre el planeta en manos del ser humano destinado por Dios para esa tarea, el Mesias, el cual es el hijo humano de Dios, Jesus. Ese reino brindará salvación en la tierra a quienes vivan al establecerse y traerá a la vida mediante un procedimiento de recreación a aquellas personas que estan muertas y por tanto dejaron de existir. Para el unitario la muerte es la inexistencia, y los hombres no tenemos un alma separada del cuerpo. La conciencia cesa con la muerte y la unica esperanza es volver a ser creado por Dios en el futuro.
Estos tres principios fundamentales o partes de ellos pueden ser encontrados en muchisimos grupos a lo largo de la historia y del presente. No solo dentro del cristianismo, sino dentro del judaismo ya que el unitarismo esta solidamente basado en una interpretacion literal de las escrituras al alcance de cualquier persona y sin un dogma fijo ni la mediación de ningún clero.
Así, es posible encontrar creencias tomadas del unitarismo en los adventistas, en los testigos de Jehová, en algunos grupos evangélicos, en algunos grupos católicos y en muchos grupos de judios mesianicos.
Algunos unitarios famosos de la historia fueron: Isaac Newton, el español Miguel Servet (que descubrio la circulación pulmonar de la sangre y fue asesinado por un protestante, Calvino, por negar la trinidad) el célebre poeta inglés John Milton (autor del Paraíso Perdido) , el llamado “padre del liberalismo” John Locke y muchos otros mas, respetados por su lucidez de pensamiento y por su lucha a favor de la tolerancia.
La tolerancia y la libertad de pensamiento es un rasgo distintivo del unitarismo, a pesar de que cada unitario puede tener valores muy sólidos y férreos a la vista ajena. No hay que olvidar que el unitario asume esos valores para si y no intenta inculcarlos.
El unitario cree que en una libertad absoluta de pensamiento, el ser humano termina descubriendo la verdad y razón de su existencia. En ese punto o la acepta o la rechaza y dado que el libre albedrío es un don de Dios, ese derecho a aceptar o rechazar debe ser aceptado sin condenación. Por eso los unitarios no condenamos a nadie, ni juzgamos a nadie. Abogamos por una libertad absoluta de pensamiento. Que cada persona pueda leer la Biblia sin la ayuda de ningún teólogo o clérigo y sacar sus propias conclusiones. A diferencia de las religiones organizadas, el unitarismo no le teme a la verdad.
Y esto es parte de otro concepto unitario: la verdad revelada no puede contradecir a la ciencia probada. Es decir, la fé y la razón no son contradictorias.
Hablo logicamente de ciencia probada. No olvidemos que existen aún hoy día muchas pseudo religiones científicas.
Pero por poner un ejemplo, la noción de que los seres humanos que pecan son condenados al sufrimiento eterno en un lugar de aceite y llamas por el propio Dios que dice ser un Dios de amor, es contrario a la razón. De ahí que uno examine la revelación y vea que este concepto no está presente.
La noción de que Dios es tres y es uno , y es uno pero es tres, es contraria a la razón. (lo decía Servet y por eso lo quemaron vivo). Y contraria a la revelación.
En cuanto a que el ser humano fue creado directamente por una inteligencia extradimensional que llamamos Dios, puede que algunos no esten de acuerdo, puede que otros si. El asunto es que ese postulado no es contrario a la razón, ni ilógico y puede ser defendido y sostenido como cualquier otra explicación con argumentos filosóficos y científicos.
De todas maneras el unitario dira su parecer y respetará el ajeno.
Recomiendo la lectura de “Tratado sobre la tolerancia” de Locke, “De Trinitatis Erroribus” de Miguel Servet, el catecismo racoviano (posiblemente de Fausto Socino) y el excelente libro “La trinidad: el daño autoinfligido del cristianismo” de Sir. Anthony Buzzard para tener una noción mas clara de lo que es el unitarismo.
Tambien recomiendo que vean el documental unitario http://www.jesusishuman.com , el cual es precisamente eso: un documental sobre unitarismo: Nada de propaganda religiosa o sectaria.
Un abrazo cordial a todos, sean de la forma de pensar que sea. Este post es simplemente para dar un pantallazo a lo que es una de las maneras de pensar que ha marcado la historia de la humanidad y de una manera positiva, ya que todos los unitarios historicos colaboraron de una manera u otra al progreso humano, al conocimiento y a la tolerancia, entre ellos quiza el mas grande espanol de todos los tiempos: Servet.
origen cristiano que afirma la unidad de Dios. En sentido genérico se han etiquetado así a diversas corrientes que rechazan el dogma de la Trinidad, tales como el adopcionismo, el arrianismo, el servetismo, el socinianismo y otras.
Los tres pilares en que descansa la fe unitaria (o unitariasta) son la racionalidad, la libertad de pensamiento y la tolerancia.
El primero de esto tres pilares, la racionalidad, nos enseña que la verdad revelada no puede contradecir a la ciencia probada. Es decir, la fe y la razón no sólo no son contradictorias sino que son complementarias. Por ejemplo, la noción de que Dios es uno y trino a la vez repugna a la razón y a la lógica, por lo que debe ser rechazado. O sea, que para los Unitarios todo lo que no sea contrastado por vía de la lógica o de la ciencia no puede ser objeto de la fe.
El segundo de los pilares básicos es la libertad absoluta de pensamiento. El ser humano termina descubriendo la verdad y razón de su existencia. En ese punto o la acepta o la rechaza y dado que el libre albedrío es un don de Dios, el derecho a aceptar o rechazar debe ser aceptado sin condenación. Por eso los unitarios no condenamos a nadie, ni juzgamos a nadie. Abogamos por una libertad absoluta de pensamiento. Que cada persona pueda leer la Biblia (o cualquiera de los llamados “libros sagrados”) sin la ayuda de ningún teólogo o clérigo y sacar sus propias conclusiones. A diferencia de las religiones organizadas, el Unitarismo no le teme a la verdad.
Consecuencia directa de la libertad absoluta de pensamiento, que profesan los Unitaristas, es que el Unitarismo como religión carece de artículos de fe en el sentido de principios irrefutables, que no admiten contradicción. Para los Unitarios, la palabra dogma tiene el mismo significado que en griego antiguo, es decir pensamiento o creencia. En este sentido el dogma o pensamiento compartido por todos los unitarios es la creencia en un solo y único Dios, creador de todo cuanto existe, existió y existirá.
El tercer rasgo distintivo es la tolerancia en materia de religión y una actitud firme y constante en apoyo de la libertad de conciencia, fundamento de todas las libertades, que exige respetar las opiniones de los otros y rechazar la violencia como solución de todos los problemas tanto personales como internacionales. Según Miguel Servet, nadie tiene derecho a coartar la conciencia intelectual, moral o religiosa de nadie, igual que nadie, ni persona ni institución, es árbitro supremo de la verdad. […] La verdad no se impone con la espada, ni con la excomunión: se abre camino por sí misma, con su propia luz, apoyada en la palabra. En otras palabras, el Unitarismo está inseparablemente ligado a la libertad de conciencia y de fe. No hay mayor absurdo y sinsentido que forzar la conciencia y el espíritu mediante la fuerza externa, cuando sólo el Creador tiene la autoridad sobre ellos.
La Fe Unitaria es simple: Dios es uno y único. La existencia de Dios para los Unitarios no es un artículo de fe incuestionable sino que es el resultado o convencimiento racional personal al que se puede llegar de muchas maneras y por diversos caminos. Uno de ellos es el que explica Aristóteles en su Metafísica en la que, al abogar por la existencia de un Ser divino, lo describe como “Primer Motor”, responsable de la unidad y significación de la naturaleza. Este “Primer Motor”, dice Aristóteles, es lo primero que existió, o dicho de otra manera, lo que existía cuando nada había sido creado aún. Aristóteles añade que Dios, en su calidad de ser perfecto, es por consiguiente el ejemplo al que aspiran todos los seres del mundo, ya que desean participar de la perfección. Si se mira hacia el universo y su orden, se obtiene la convicción de que hay un Dios, que ha creado, mantiene y gestiona todo lo que existe.
Nadie tiene la exclusividad de Dios, dado que si Dios es uno y único es evidente que ha de ser el mismo para todos, sea cual sea la religión que se profese. Consecuencia directa de la unicidad de Dios es que ya se hable de Dios, de Yahvé, o de Alá, nos referimos a la misma noción de deidad.
Para los Unitarios Cristianos la base del Unitarismo es la doctrina recogida en los Evangelios, es decir, las normas de Unitarismo se basan en las enseñanzas de Jesús, la principal de las cuales es el amor a Dios y a los seres humanos tal como se recoge en el Evangelio de Marcos (12:29-31):el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.Pero hay un segundo: 'Ama a tu prójimo como a ti mismo.'Ningún mandamiento es más importante que estos.
Para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, en quien todo tiene su origen y para quien nosotros existimos. Y hay también un solo Señor, Señor Yeshúa HaMashiaj, por quien todas las cosas existen, incluso nosotros mismos.
1 Corintios 8:6
Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda el don espiritual de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente. Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo (Efesios 1:17-18)
Unitarios cristianismo se distingue de otros sistemas de la creencia cristiana en cuatro aspectos principales:
1) la creencia de que la naturaleza humana en su estado actual no es ni inherentemente corrupta, ni perversa, sino exactamente como Dios lo creó y destinados a ser desde el principio, capaz del bien y del mal;
2) la convicción de que ninguna religión tiene el monopolio del Espíritu Santo o de la verdad teológica;
3) la creencia de que la Biblia, mientras que es inspirada por Dios, está escrito por los seres humanos y por lo tanto sujeto a errores humanos;
4) el rechazo de las doctrinas tradicionales que difamar el carácter de Dios o el velo de la verdadera naturaleza y misión de Jesús, como las doctrinas de la predestinación, la condenación eterna, la Trinidad, y el sacrificio vicario o teoría de la satisfacción de la Expiación.
Otros sistemas de creencias pueden tener a una o más de estos puntos de vista, pero el cristianismo unitario es único en la defensa de todos ellos. Es el rechazo de la doctrina de la Trinidad que dio origen al nombre de "unitario", a pesar de la desautorización de la enseñanza de la Trinidad no es el énfasis en el Unitarismo. Unitarios un gran respeto por todas las formas de cristianismo, pero están convencidos de que el cristianismo el que mejor refleja la visión de Jesús.
Dos confesiónes Unitarias:
Creemos en un Dios, el Creador y Conservador de todas las cosas,
Y en Jesucristo, único Señor de la Iglesia,
cuyas enseñanzas y forma de vida el nivel de nuestra fe y práctica,
Y en el Espíritu Santo, la influencia de Dios dentro de nosotros;
Creemos en el elemento divino en la conciencia,
En el libre albedrío y la responsabilidad que viene con él,
En la inspiración y la santidad de las Escrituras,
En el perdón de los pecados,
En el amor universal de Dios para toda la humanidad,
Y en el avance futuro de toda la familia humana a la santidad y la felicidad.
Creo en un solo Dios,
Creador del cielo y la tierra,
Y de todas las cosas visibles e invisibles.
Y en su Hijo espiritual , Yeshua,
El cual es el único hijo unigénito del Padre, concevido por el Ruaj Ha Kodesh, nacido de María siendo vírgen.
No es consustancial ni co-eterno con Dios el Padre Todopoderoso,
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.
En el tercer día resucitó de su Espíritu.
Subió a los cielos
Yo creo en el Espíritu Santo,
Cremos en el perdón de los pecados,
Y en la vida eterna.
Amen..
La razón es un don de Dios;por eso la religión debe basarse en la razón.
* La libre voluntad es un constituyente de la naturaleza humana;la religión debe ayudar a encontrar un camino para ejercitar ese don de manera responsable.
* Proclamamos la humildad,la tolerancia y la libertad de conciencia para todos.
* La revelación es permanente;la religión debe inspirarse no solamente en su propia tradición sino también en otras tradiciones religiosas, filosofías y artes.
* Las obras de misericordia y compasión deben ser parte de toda auténtica experiencia religiosa.
CREDO de Arrio (AD 328)
Creemos en un Dios Padre Todopoderoso, y en el Señor Jesucristo, Su Hijo, que fue engendrado por él antes de todas las edades, el Logos divino, por quien fueron hechas todas las cosas, tanto las del cielo y en la tierra, que bajó y se hizo carne, y sufrió, y resucitó, y ascendió a los cielos, y vendrá a juzgar a los vivos ya los muertos, y en el Espíritu Santo, y en la resurrección de los muertos, y en la vida del mundo venidero, y en un reino de los cielos, y en una Iglesia universal de Dios de los extremos a los extremos de la tierra.
Amen
Cristo es un modelo humano de vida (Fausto Socino) En ningún momento Dios esté constituido por tres personas es una doctrina tan confusa sólo consigue desviar la mente de la plena comunión con Dios. La doctrina calvinista de la predestinación, "convierte a los hombres en máquinas". En definitiva, la misión de Cristo no fue redimir a la humanidad mediante su sacrificio, sino "evocar y fortalecer la piedad en el corazón humano".(William Ellery Channing)
Bienvenido, Somos seguidores de Jesús arraigados tradición cristiana unitaria
jueves, 7 de enero de 2010
Contra la Trinidad
En los círculos científicos, aquel individuo que se atreva a poner en tela de juicio la doctrina de la evolución, es considerado un hereje, por más evidencia que sostenga, en que no pasa de ser una teoría y no una verdad científica.
Del mismo modo sucede con aquellos individuos que alzan la voz en nombre de las escrituras sagradas con el fin de poner en juicio una doctrina aceptada por la mayor parte de la comunidad cristiana. Esta es la doctrina de la trinidad. Estos cristianos que no creen en esta doctrina son considerados herejes, apostatas, que no poseen el Espíritu Santo, que necesitan leer más la Biblia, ir a la iglesia, escuchar a un pastor, etc.
En casi cada cristiano que he encontrado por allí que defienda esta doctrina, he llegado a la conclusión que no ha sido por méritos propios, sino que ha sido educado en un sistema doctrinal que por lo común se acerca al católico romanista o al protestantismo. Es muy difícil encontrar que un cristiano haya llegado a entender esta doctrina por su propia razón.
Al igual que yo, también fui trinitario por varios años y luché por esta doctrina tenazmente.
Pero me di cuenta por lógica que había ciertos aspectos que esta doctrina no me satisfacía.
Fui Testigo de Jehová por varios años y por supuesto no creía en la doctrina. Sin embargo, cuando deje de serlo, me propuse seguir investigando las escrituras honradamente y apegarme a los que esta enseña sin utilizar razonamiento circular o fuera de contexto para sostener mis propias convicciones. Es así como he encontrado que la Biblia no enseña la trinidad en ninguna parte. No solo porque la palabra trinidad no aparece, es porque la Biblia en ninguna parte pretende explicar esta supuesta esencia de Dios. La trinidad es una idea extra que se saca de textos, que fuera del contexto que quieren atribuirle los trinitarios, explican otra cosa de los planes de Dios. Este es el caso de Juan 1:1. Este texto por decenios ha sido la columna de apoyo de los trinitarios para sostener la doctrina. Para una persona que es neófita en doctrina bíblica, y que ha escuchado por años que esta doctrina se enseña en la iglesia que alguna vez fue su abuelito, o sus padres, entenderá que la doctrina de la trinidad “tendrá” que aparecer en la Biblia, y si su pastorcito o el curita la enseña, bueno se queda con la doctrina. Sobretodo cuando aparece un sabelotodo que le induce rápidamente a creer sin ningún tipo de duda acerca de la doctrina. Entonces estas personas se quedan con el modelo tradicional de enseñanza de las mayorías de las iglesias de la cristiandad.
Veamos Juan 1:1
Honestamente este texto no esta defendiendo la doctrina trinitaria. Para los trinitarios que usan este texto con su raíz griega, bueno creo que si una cosa deja en claro que el texto no habla precisamente de la trinidad es hacer una investigación de su verdadero significa en su idioma original.
Juan 1:1: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”
En antiguas traducciones de la Biblia la palabra “Verbo”, fue entendida como “impersonal” y que no se refería a una segunda persona de una entidad. De hecho la palabra fue traducida “it”. La Bishops’ Bible de 1568, que fue reemplazada por la Versión del Rey Jaime en 1611 y la Biblia de Ginebra de 1560.
No se puede establecer con certeza que el “Verbo” de Juan 1:1 personifique a una segunda persona de una trinidad.
Por ejemplo, en las escrituras notamos que algo “impersonal” puede de hecho “estar” con una persona. En Gálatas 2:5 Pablo dice que: “la verdad del evangelio permaneciese con vosotros”. Veamos otros ejemplos, la palabra tiene una quasi-existencia propia: “La palabra del Señor está con él”, “El profeta que tiene un sueño con él” (2 Reyes 3:12, Jeremías 23:28).
Sin embargo, Juan continua diciendo que “La Palabra (Verbo) era Dios”.
Aquí hay un debate entre uno y otro erudito, en entender el verdadero significado de estas palabras. En estas palabras notamos que la palabra “Dios”, va sin artículo definido. Según Colwell, exige que la ausencia del artículo definido no debilita la intención de Juan de decir que el Verbo era pleno Dios e identificado con Él. Otros especialistas han sugerido que “Dios” sin el artículo definido, es la manera de Juan de decirnos que el Verbo tuvo el carácter de Dios y era plena expresión de Su mente.
El idioma griego (al igual que el hebreo) usa la palabra “Dios” (griego = theós) para referirse al Padre así como también para referirse a otras autoridades. Estas incluyen al Diablo (2 Cor. 4:4), a deidades menores (1 Cor. 8:5) y a hombres con gran autoridad (Juan 10:34 y 35; Hechos 12:22).
En el tiempo en que se escribió el nuevo testamento, el griego se escribía sólo en mayúsculas, no como en mayúsculas y minúsculas como se utiliza hoy en día. Entones es difícil poder distinguir el primer “Theós” del texto, que es un sustantivo, y el Segundo “theós”, que es un adjetivo, y el contexto y la gramática griega eran los jueces en determinar a cuál “THEÓS” se refería.
El contexto nos puede ayudar a entender este texto.
Siempre en el “Nuevo Testamento” cuando la palabra “Dios” se refiere al Padre, aparece el artículo definido en el texto griego (este artículo puede verse solamente en el texto griego, nunca se traduce al español).
En Juan 1:1 se ve una diferencia entre theós, una con y otra sin artículo.
Así dice Juan 1:1: “En el principio era la Palabra, y la palabra estaba con “el theós,” y la Palabra era “theós.”
Siendo que el artículo definido está ausente de la segunda ocurrencia de “theós” (“Dios,”) el significado usual sería “poderosa” o “divina.”
La New English Bible dice: “Lo que era Dios, la palabra lo era.”
James Moffatt, que fue un profesor de griego y Exégesis del “Nuevo Testamento” en el Colegio Mansfield de Oxford, Inglaterra, y autor de la bien conocida Biblia de Moffatt, tradujo la frase como “el logos era divino.”
Según lo visto, ¿se puede insistir de manera dogmática que el “logos” de Juan 1:1 se refiera a una “segunda persona de una trinidad”?
Aunque se refiera al Mesías, ¿dice acaso el texto que sea Dios una “trinidad” o que el Cristo sea una “segunda persona trinitaria”?
Vamos a hacer un poco de historia con relación a los orígenes del cristianismo y veamos si los primeros cristianos creían o no en una trinidad.
Pablo dijo en 1 de Corintios 8:6 que para él y sus hermanos en la fe había un Dios el Padre y un Señor, Jesucristo.
¿No creen que era una buena oportunidad para que Pablo expresara la trinidad de Dios?
Veamos entonces que creía Atanasio, que es respetado por muchos protestantes y simpatizantes de sus doctrinas, sin embargo este hombre defendía la fe Católica como tal.
Una fuente dice del Credo de Atanasio:
Aunque lleva el nombre de San Atanasio, el Credo Atanasiano nos llega de otra mano y de una era posterior. Su autor real es desconocido, pero el Credo parece haberse originado en la Galia o en el Norte de África a mediados del siglo quinto. Actualmente se considera mas probable que fuese compuesto al sur de la actual Francia durante el siglo V. La copia más antigua que se conoce pertenece a una colección de homilías hecha por San Cesáreo de Arles (503-542). Se halla en la tradición de San Agustín de Hipona y toma prestado libremente de sus escritos. Hace eco también de las victorias de Éfeso y de Calcedonia. Aunque el Credo no fue el producto de un concilio eclesiástico, fue usado extensamente por la iglesia medieval en el Occidente y después fue adoptado generalmente por las iglesias de la Reforma. Debido a que el Credo enseña la procesión del Espíritu desde el Hijo lo mismo que del Padre, ha sido usado en Oriente sólo ligeramente y en una forma alterada.
Atanasio fue Obispo de Alejandría, nació en el año 296 aprox. y falleció el 2 de mayo del año 373. En parte su famoso Credo dice lo siguiente:
“Un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre y el Hijo y otra (también) la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad. Cual el Padre, tal el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; increado el Padre, increado el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso (también) el Espíritu Santo; eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno (también) el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no son tres eternos, sino un solo eterno, como no son tres increados ni tres inmensos, sino un solo increado y un solo inmenso. Igualmente, omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo no son tres omnipotentes, sino un solo omnipotente. Así Dios es el Padre, Dios es el Hijo, Dios es (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios; Así, Señor es el Padre, Señor es el Hijo, Señor (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor; porque así como por la cristiana verdad somos compelidos a confesar como Dios y Señor a cada persona en particular; así la religión católica nos prohíbe decir tres dioses y señores. El Padre, por nadie fue hecho ni creado ni engendrado. El Hijo fue por solo el Padre, no hecho ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo, del Padre y del Hijo, no fue hecho ni creado, sino que procede”.
Sin embargo veamos lo que otros cristianos antes que el credo de Atanasio fuera escrito, creían acerca de la naturaleza de Cristo y la de Su Padre Celestial.
Clemente de Roma: De acuerdo a muchos escritores cristianos antinicenos, él es el Clemente de Filipenses 4:3. Él fue un Anciano de la Iglesia de Roma entre los años 92-101 d.C. Su Epístola a los Corintios, escrita alrededor del año 96 d.C, fue tenida en gran estima, y fue considerada igual a los escritos de los Apóstoles y era frecuentemente usada en sus reuniones dominicales. Él nació alrededor del año 30 d.C y murió en el año 100 d.C. Él escribió: “Conocemos que Tú solo eres Altísimo entre los Altísimos… Tú has escogido a aquellos que te aman a través de Jesucristo, Tú amado Hijo, a través de quien Tú nos has instruido, santificado, y honrado…Que todas las naciones sepan que Tú eres el único Dios, que Jesucristo es Tú Hijo y que nosotros somos Tu pueblo.” (A los Corintios, Cap. 59, vs. 3,4).
Ignacio de Antioquía: Su seudónimo era “Teóforo”, debido a su naturaleza gentil y amable. Él fue un Obispo en la congregación de Asiria y Antioquía, y fue un discípulo del Apóstol Juan. Sus escritos auténticos, fueron escritos alrededor del año 110 d.C. Nació alrededor del 50 d.C y fue martirizado en el 116 d.C. Él escribió: “Hay un Dios, quien se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, Su Hijo, quien siendo Su Palabra, salió del silencio al mundo a ganó plena aprobación de Él, de quien era Su embajador.” (A los Magnesianos, cap.8, v.2). “…quien también resucitó de entre los muertos, debido a que Su padre lo resucitó,- su Padre quien igualmente nos resucitará, quienes creemos en él a través de Jesucristo, fuera de quien no tenemos verdadera vida (A los Trallanos, Cap. 9, vs.2).
“Ustedes están bien fundamentados en amor a través de la Sangre de Cristo y firmemente creen en nuestro Señor. Él es realmente de la línea de David de acuerdo a la carne y el Hijo de Dios por la voluntad y el poder de Dios.” (A los Esmirnianos, Cap. 1 v.1).
Policarpo: Nació alrededor del año 69 d.C, y fue un discípulo del Apóstol Juan, e igualmente un amigo íntimo de Ignacio de Antioquía. Él fue un obispo de la iglesia de Esmirna, Asia Menor, y escribió su Epístola a los Filipenses antes del 140 d.C. Él fue quemado en una estaca el 23 de Febrero, del año 155 d.C. Él escribió lo siguiente: “Ahora, que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y él mismo el Sacerdote Eterno, Jesucristo, el Hijo de Dios, los edifique en la fe y en la verdad.” (A los Filipenses Cap.12, v.2). “…a Él quien es capaz de traernos a todos en Su gracia y generosidad, a su Reino Celestial, por su Unico Hijo engendrado, Jesucristo, sea la gloria, honor, poder, y majestad para siempre.” (Martirio, Cap. 20, v. 2).
Justino: Llamado “Mártir” debido a su martirio en el 166 d.C. Él nació en Roma en el año 107 d.C. Él fue un filósofo pagano convertido al cristianismo alrededor del año 130 d.C. Su primer obra Diálogo con Trypo fue escrito en el año 135 d.C. Trypo era un Judío que escapó de Jerusalén después de la revuelta de Bar Kochba. Él escribió entre el 135 d.C hasta justo antes de su decapitación. Él escribió: “Dios engendró antes que todas las criaturas un Principio que era un cierto poder racional procedente de Él, quien es llamado por el Espíritu Santo ahora ‘La Gloria Del Señor’, ahora ‘El Hijo’, nuevamente ‘Sabiduría’, nuevamente ‘un Ángel’, luego ‘Dios’, luego ‘Señor’ y ‘Logos’, y en otra ocasión él se llama a sí mismo ‘Capitán’.” (Diálogo con Trypo, Cap. 61). También dijo: “Nosotros seguimos al único Dios no engendrado a través de Su Hijo.” (Primera Apología, Cap. 14).
Tatiano: Nació en Asiria cerca del 110 d.C, fue un estudiante de Justino Mártir. Él escribió el comentario a los cuatro evangelios más antiguo que existe. Antes había pertenecido a una secta Encratita gnóstica como líder. A pesar de esto, sus escritos dan una regular visión de las doctrinas cristianas. Él escribió entre el 161-170 d.C, y murió alrededor del 172 d.C. Dijo: “El Señor del Universo, Quien Él Mismo es el fundamento necesario de todo ser, puesto que como sea que no había aún ninguna criatura en existencia, estaba Solo…Y por Su sencilla voluntad el Logos brincó fuera; y el Logos, no habiendo salido fuera en vano se convierte en la primera obra engendrada del Padre y fue el comienzo del mundo.” (A Los Griegos, Cap. 5).
Melitón: Nacido cerca del año 110 d.C, fue el obispo en Sardis, Asia menor, alrededor del 160-170 d.C y un amigo de Ignacio de Antioquía cuando era un muchacho joven. Él escribió entre los años 165-170 d.C y fue martirizado en el 177 d.C. Sólo existen pequeños fragmentos de sus escritos. Él escribió: “Existe Aquel que realmente existe y es llamado Dios… Este Ser no es hecho en ningún sentido, ni tampoco vino a la existencia, sino que ha existido por la eternidad.” (Apología 1: A Antonio César). “Jesucristo…es la Razón perfecta. La Palabra de Dios, él que fue engendrado antes que la luz, él quien es Creador junto con el Padre.” Apología 4: Sobre la Fe.
Teófilo de Antioquía: Nació alrededor del año 130 d.C. Fue un obispo en Antioquía, Siria, entre los años 170-180 d.C. Él escribió antes del año 175 d.C y murió en el 181 d.C. Escribió: “Dios, entonces, teniendo su propia Palabra interna dentro de Su propio vientre la engendró, emitiéndola junto con Su propia Sabiduría antes que todas las cosas. Él tuvo a esta Palabra como su ayudante en las cosas que fueron creadas por Él, y por ella Él creó todas las cosas.” (A Autólico, Cap. 10).
Ireneo: Fue uno de los más reconocidos de los cristianos primitivos. Nació en el 140 d.C y fue un discípulo de Policarpo. Él fue un Anciano de la iglesia en Lyons, Francia, desde el 178 d.C. Él era muy bien conocido en todo el mundo occidental de la época. Él murió en Francia en el 202 d.C. Sus escritos pueden ser fechados alrededor del 180 d.C. Él escribió: “Si alguno, por tanto, nos dice, ‘cómo entonces, fue el Hijo producido por el padre?’ nosotros les respondemos, que ninguno entiende esa producción, o generación… no hay poderes que posean este conocimiento sino sólo el Padre quien engendró y el Hijo quien fue engendrado.” (Contra las Herejías, Libro 2, Cap. 28, v.6).
Clemente de Alejandría: Nacido como Tito Flavio Clemens, en el 150 d.C. Vino a ser un obispo en Alejandría, Egipto. Él escribió entre los años 190-195 d.C. y murió alrededor del 220 d.C. Sus escritos son valiosos porque una vez que se convirtió, viajó por todo el Imperio Romano para aprender el cristianismo puro de los más antiguos y respetados cristianos vivientes. Él escribió: “La mejor cosa en la tierra es lo más pío: el hombre perfecto; y la mejor cosa en el cielo, el siguiente y más puro en el lugar, es un ángel, el portador de la vida eterna bendita. Pero la naturaleza del Hijo, quien es próximo a Él quien es el solo Altísimo, es el más perfecto.” (Miscelanias, Libro 7, Cap.2).
Comentario de Cristian: Como vemos en estos escritos queda absolutamente demostrado que los Padres Anti-Nicenos jamás creyeron que Cristo era el Eterno Dios Todopoderoso. Si alguno de ustedes insiste en que los primeros cristianos eran trinitarios, sencillamente es no querer entender que esta doctrina sólo se definió mucho tiempo después de la muerte de los apóstoles de Cristo. Estos cristianos creían que el Padre es superior al Hijo, y como Su engendrador. Y los más interesante, nada dicen que el espíritu santo sea Dios. La doctrina de la Trinidad les era totalmente desconocida hasta mucho tiempo después de la muerte de los apóstoles del Señor.
¿Prueba 1 Corintios 10:4 La Trinidad? ¿Si Jesús Es La Roca Es Dios?
En cierta oportunidad comenté a unos amigos y contactos, que el Padre YHWH comparte los mismos títulos y atributos que su Hijo Yeshua. ¿Por qué? Porque la Biblia dice que toda autoridad se le ha concedido al Hijo y además con la muerte, resurrección y el sacrificio por nuestros pecados, Yeshua ha sido exaltado a una posición encumbrada, excelsa, gloriosa e inmortal.
Mateo 28:18 “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”.
La Autoridad que tiene Yeshua es ampliamente reconocida por las escrituras.
¿Por qué tiene Yeshua tal Autoridad?
2 textos a mi juicio son maravillosos en su forma de explicarnos en un lenguaje directo y en español el porqué Yeshua tiene tal autoridad.
Filipenses 2:5-10
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, (*) no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.
(*) Muchos trinitarios afirman que la palabra “forma”, que en el griego es la palabra morfé, se refiere a la naturaleza interna del Mesías como Elohim.
Los trinitarios argumentan enfáticamente que la “naturaleza” que subyacía al cuerpo humano de Yeshua era Elohim. Enseñan que la palabra morfé, la cual afirman ellos se refiere a una “naturaleza interior esencial.”
La verdadera definición de morfé debe hacerse evidente cuando estudiamos las fuentes disponibles en el tiempo del Nuevo Testamento.
Un estudio de la evidencia actual revela claramente que la palabra morfé no se refiere al ser interno esencial del Mesías, sino más bien a una apariencia externa.
2 ejemplos:
1. Los griegos usaban la palabra morfé para describir cuando los dioses cambiaban su apariencia. Marcos tiene una breve referencia a la bien conocida historia en Lucas 24:13-33 acerca de que Yeshua se les apareció a los dos hombres en el camino a Emaús. Yeshua se apareció “en una forma (morfé) diferente” a esos dos hombres para que no pudieran reconocerlo (16:12). Esto está muy claro. Yeshua no tenía una “naturaleza esencial” diferente cuando se les apareció a los dos discípulos. Simplemente tenía una apariencia externa diferente.
2. Los judíos que tradujeron la Septuaginta usaron la palabra morfé varia veces, y siempre se refiere a la apariencia externa.
Ejemplo: Job dice: “Un espíritu pasó frente a mi cara, y el cabello de mi cuerpo se erizó. Se detuvo, pero no pude saber lo que era. Una forma (morfé) se paró frente a mis ojos, y escuché una voz susurrante (Job 4:15 y 16).
Si el punto del verso es decir que Yeshua es Elohim, entonces ¿por qué no decirlo directamente? Por supuesto que Elohim tiene “naturaleza esencial” de Elohim, así que ¿para qué alguien habría de hacer ese punto? Ese verso no dice: “Yeshua, siendo Elohim,” sino que más bien dice: “siendo en forma de Elohim.” El apóstol Pablo les está recordando a los filipenses que Yeshua representó al Padre en todas las maneras posibles.
Siguiendo con el tema
El otro verso de la Biblia que me llama la atención es Hebreos 1:1-4
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
Siendo honestos con estos versos, la Biblia no nos dice que Yeshua sea Dios. Más bien nos recalca que Yeshua recibió tal autoridad una vez que efectuó su sacrificio por nuestros pecados. Si Yeshua es Dios, ¿por qué habría de heredar un nombre más excelente que el de los ángeles, si este fuera Dios? ¿Por qué las escrituras contratan la figura de Yeshua con la de los ángeles de Elohim? Si Yeshua fuera Dios, esto no tendría lógica, salvo que Yeshua fuera hombre perfecto, glorificado una vez resucitado.
¿Quién es la Roca de Isaías 44:8?
Evidentemente es Yahweh el Santo de Israel.
No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
¿Quién es la Roca de 1 Corintios 10:4?
Evidentemente el Señor Jesucristo.
y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
Algunos trinitarios lo utilizan para enseñar que el Mesías estuvo realmente con los israelitas, siguiéndolos alrededor. De esta manera enseñan que Yeshua es Dios.
¿Quién podría creer semejante interpretación?
Una persona que no tuviera un conocimiento bíblico adecuado.
Es esa una de las razones creo yo, que las iglesias protestantes y cercanas a su doctrina crecen de gran manera, pero bueno ese es otro tema.
Pero una interpretación de ese calibre exigiría que el AT hubiera hecho alguna mención de que el Mesías estuviera con los israelitas en el desierto. Y si hubiera estado, ciertamente no habría estado “siguiéndolos”. No se encuentra en el AT una sola mención que enseñe que el Mesías estuvo con los israelitas en el desierto.
Por lo tanto debiéramos buscar una interpretación más plausible.
Aquella roca simbolizaba, representaba al Mesías que habría de venir a Israel algún día. El Mesías era la esperanza de Israel, y el pueblo que lo esperaba fue fortalecido por su anticipación de la venida del Libertador esperado.
La lección a sacar de esos versos es que el pueblo estaba en espera de la venida del Mesías y “bebían,” obtenían fuerzas y nutrimentos, de saber que vendría alguna vez.
La palabra “seguir” significa “ir detrás de,” y eso puede significar lo mismo en tiempo que en espacio. Los israelitas “bebían,”, se nutrían, del conocimiento del Mesías que vendría después de ellos.
El griego que se traduce usualmente “seguir” es akoloutheo.
El traductor católico, Juan Mateos, traductor del Nuevo Testamento de la Nueva Biblia Española, vierte así el verso en cuestión: “… y todos bebieron de la misma bebida profética porque bebían de la roca profética que los acompañaba, roca que representaba al Mesías.”
Entonces no hay ninguna referencia que muestre que el Mesías estaba literalmente con los israelitas en el desierto.
¿Hay textos bíblicos que muestren que los israelitas estaban esperando un Mesías libertador?
Observa:
El Cordero de Pascua prefiguraba al Mesías.
El maná anticipaba al Mesías como “el verdadero pan del cielo.”
El Tabernáculo, con todas sus ofrendas, prefiguraba al Mesías de muchas maneras, incluyendo que era el lugar en el que el pueblo se encontraba con Elohim.
El Sumo Sacerdote era un tipo del Gran Sumo Sacerdote, Yeshua el Mesías.
En el desierto donde se dio la gran profecía de la venida del Mesías: “Saldrá una estrella de Jacob; un cetro surgirá de Israel,” y “el reino de ellos será exaltado” (Núm. 24:7,17). No hay duda de que la lección a sacar de esos versos es que le pueblo estaba en espera de la venida del Mesías y “bebían,” obtenían fuerzas y nutrimentos, de saber que vendría alguna vez.
Como hemos visto la Roca es Cristo para los israelitas del tiempo de Moisés porque ellos esperaban al Mesías. Yeshua estaba en el plan de Dios y ellos se nutrían de esta esperanza.
Que Yeshua sea la Roca no tiene nada que ver con el texto de Isaías 44:8 en el sentido de que Yeshua sea YHWH o sea Dios, porque el contexto de 1 Cor. 10:4 habla de los israelitas y su esperanza, la visión del Mesías, aún futuro. Isaías nos habla de la Roca de YHWH como el único Dios incomparable.
Recuerden que Cristo en esencia comparte títulos y nombres con su padre.
La Biblia dice que Jehová, el Padre, es Pastor (Sal. 23:1) y luego Jesús dice que él es Pastor (Juan 10:14,15). En el Salmo 27:1 se dice que Yahweh FORTALECE, y en Filipenses 4:13 Pablo dice que Jesús le FORTALECE.
Yahweh es el JUSTO del AT (Sal. 129:4, 145:17) y que Cristo es el Justo del NT (1 Juan 2:1; 1:9).
Yahweh es la Luz de los hombres en el AT (Sal. 27:1; Isa. 60:19), y Cristo es la luz del mundo del N.T (Juan 8:12).
Yahweh es el Salvador en el AT (Sal. 27:1) y Cristo lo es en el NT (Heb. 9:28).
Como hemos visto, espero que con este artículo haya quedado demostrado que YHWH y Yeshua comparten títulos y nombres. Pero de ningún modo esto significa que Yeshua el Mesías sea Dios.
Quien tiene toda la autoridad y el poder de juzgar es el Mesías. La Biblia no dice que por tener esta autoridad en realidad sea Dios. Como dice Juan 5:22
Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
Yeshua es nuestro juez, el futuro gobernante del milenio.
¿Qué hará este gobernante después que termine su período de juicio?
Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.
Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.
Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.
¿Quién no está sujeto a Yeshua? El Padre, el Único y Verdadero Dios, el Santo de Israel, YHWH.
Por lo tanto son personas separadas y distintas, una es el eterno Padre, el único Dios verdadero, el otro su hijo engendrado, glorificado sentado a su diestra esperando el momento de actuar en nombre de su padre.
Salmos 2:7-12
Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.
Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
Los quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.
Estimados hermanos trinitarios:
Besen al Hijo, al Mesías Yeshua y reconozcan de una vez que la Trinidad NO aparece en las escrituras, que es un invento de falsos teólogos, que fue una doctrina promocionada vilmente por la Iglesia Católica Romanista y que lamentablemente muchos de ustedes siguen creyendo de manera irracional.
Ningún trinitario podrá jamás argumentar contra estas simples palabras de Pablo:
Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son tres personas y un solo Dios, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
¡Cómo les gustaría que el texto dijera así!
Si realmente YHWH es trino, ¿no creen que este era un momento para aclararlo?
Sin embargo la Biblia dice:
Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
El Alfa Y La Omega, Elohim Y El Mesías, ¿Son El Mismo Dios?
Muchos trinitarios afirman que las palabras de Apocalipsis 1:8, 1:17, 22:13 son prueba de que Jesucristo es Dios y junto a su Padre conforman una trinidad de tres personas y un solo Dios.
Veamos estos textos:
Apoc.1:8 “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.”
Apoc. 1:17 “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;”
Apoc. 22:6 “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.”
En el caso de Apoc. 1:8 claramente según el contexto nos demuestra que es Elohim.
¿Por qué? Veamos Apoc. 1:4,5 “Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.”
En este verso vemos que puede verse notablemente la separación entre Elohim El Padre y Jesucristo. Lo que reafirma más adelante Apoc. 1:8.
En el caso de Apoc. 1:17 notamos que se refiere al Mesías.
En el caso de Apoc. 22:6 notamos que se refiere a Elohim el Padre.
¿Qué conclusión podemos sacar de estos textos?
El único título que aquí recibe el Mesías que es igual al de Dios es “el primero y el ultimo”. El título “Alfa y Omega” se aplica tanto a Elohim como al Mesías.
“El Alfa y la Omega,” en un respetado comentario bíblico dice: “es un hebraísmo, en uso común entre los comentadores judíos antiguos para designar la totalidad de algo de principio a fin; Ejemplo: ‘Adam transgredió toda la ley de la Alef a la Tau’
Los eruditos han concluido que la frase tiene algo que ver con comenzar y terminar algo, o con la totalidad de algo.
Sin embargo dado que Elohim como el Mesías son el “el Alfa y la Omega” en sus propios modos respectivos, hay buena razón para creer que el título puede aplicarse a ambos, y no hay ninguna buena razón para hacer que ambos sean “un mismo Elohim.”
Elohim es verdaderamente el principio y el fin de todas las cosas, mientras que el Mesías es el principio y el fin porque él es el primer nacido de los muertos, el Autor y Perfeccionador de la fe, el Hombre por medio quien Elohim juzgará al mundo, y el creador de las nuevas edades por venir (Hebreos 1:10).
Jesús es llamado varias veces Adon (señor), Adoní (señor mío), Adonenu (señor nuestro), y Moshia (salvador) entre muchos otros títulos, pero no significa que cualquier otra persona que lleve uno de estos títulos sea Jesús. Es decir, si un mismo título se les dice a dos personas, no significa que las dos personas sean las mismas.
Todo esto quiere decir que en esencia Elohim y el Mesías comparten los mismos títulos, pero para nada esto quiere decir que sean el mismo Elohim.
Ejemplo: Los títulos “Señor” (Rom. 10:9), “Salvador” (Lucas 1:47) y “rey de reyes (1 Tim. 6:14-16) aplican tanto a Elohim como al Mesías, así como a otros hombres. Al igual que “Señor”, “Salvador” y “Rey de reyes”, este título les pertenece a ambos.
Es curioso notar que también hay títulos que se aplican a Elohim y que también sirve para referirse a los hombres. No por ello pensaríamos que un hombre sería Dios si usara el mismo título de Dios. El mismo principio aplica al Mesías.
Ejemplo:
David llamaba al Rey Saúl “Mi Señor el rey (Adoní HaMélej)” en 1 Samuel 24:8
Otniel, el hermano menor de Calev, es llamado Moshia (salvador) en Jueces 3:9
Los jueces de Israel son llamados “salvadores” en Nehemías 9:27.
Dios es llamado Moshia (salvador) en Isaías 45:21, 49:26, 60:16.
Jeroboam es llamado “El salvador de Israel,” en 2 Reyes 13:5.
Conclusión:
Cuando dos o más personas llevan los mismos títulos, NO significa que éstas sean la misma persona.
Como vemos, hay muchos salvadores, y muchos señores, pero ni Jeroboam ni Otniel son Elohim (Dios)
Esto No quiere decir que Elohim (Dios) no sea salvador, pues SÍ lo es, pero de otra forma, no como un ser humano.
Así mismo sucede en Apocalipsis cuando Jesús es titulado como “el primero y el último” (Apoc. 1:17). NO quiere decir que sea Dios, el cual también es ‘EL PRIMERO Y EL ULTIMO’. SI lo es, pero de otra forma, no como un ser humano.
Shalom
Cristiano Unitario
Del mismo modo sucede con aquellos individuos que alzan la voz en nombre de las escrituras sagradas con el fin de poner en juicio una doctrina aceptada por la mayor parte de la comunidad cristiana. Esta es la doctrina de la trinidad. Estos cristianos que no creen en esta doctrina son considerados herejes, apostatas, que no poseen el Espíritu Santo, que necesitan leer más la Biblia, ir a la iglesia, escuchar a un pastor, etc.
En casi cada cristiano que he encontrado por allí que defienda esta doctrina, he llegado a la conclusión que no ha sido por méritos propios, sino que ha sido educado en un sistema doctrinal que por lo común se acerca al católico romanista o al protestantismo. Es muy difícil encontrar que un cristiano haya llegado a entender esta doctrina por su propia razón.
Al igual que yo, también fui trinitario por varios años y luché por esta doctrina tenazmente.
Pero me di cuenta por lógica que había ciertos aspectos que esta doctrina no me satisfacía.
Fui Testigo de Jehová por varios años y por supuesto no creía en la doctrina. Sin embargo, cuando deje de serlo, me propuse seguir investigando las escrituras honradamente y apegarme a los que esta enseña sin utilizar razonamiento circular o fuera de contexto para sostener mis propias convicciones. Es así como he encontrado que la Biblia no enseña la trinidad en ninguna parte. No solo porque la palabra trinidad no aparece, es porque la Biblia en ninguna parte pretende explicar esta supuesta esencia de Dios. La trinidad es una idea extra que se saca de textos, que fuera del contexto que quieren atribuirle los trinitarios, explican otra cosa de los planes de Dios. Este es el caso de Juan 1:1. Este texto por decenios ha sido la columna de apoyo de los trinitarios para sostener la doctrina. Para una persona que es neófita en doctrina bíblica, y que ha escuchado por años que esta doctrina se enseña en la iglesia que alguna vez fue su abuelito, o sus padres, entenderá que la doctrina de la trinidad “tendrá” que aparecer en la Biblia, y si su pastorcito o el curita la enseña, bueno se queda con la doctrina. Sobretodo cuando aparece un sabelotodo que le induce rápidamente a creer sin ningún tipo de duda acerca de la doctrina. Entonces estas personas se quedan con el modelo tradicional de enseñanza de las mayorías de las iglesias de la cristiandad.
Veamos Juan 1:1
Honestamente este texto no esta defendiendo la doctrina trinitaria. Para los trinitarios que usan este texto con su raíz griega, bueno creo que si una cosa deja en claro que el texto no habla precisamente de la trinidad es hacer una investigación de su verdadero significa en su idioma original.
Juan 1:1: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.”
En antiguas traducciones de la Biblia la palabra “Verbo”, fue entendida como “impersonal” y que no se refería a una segunda persona de una entidad. De hecho la palabra fue traducida “it”. La Bishops’ Bible de 1568, que fue reemplazada por la Versión del Rey Jaime en 1611 y la Biblia de Ginebra de 1560.
No se puede establecer con certeza que el “Verbo” de Juan 1:1 personifique a una segunda persona de una trinidad.
Por ejemplo, en las escrituras notamos que algo “impersonal” puede de hecho “estar” con una persona. En Gálatas 2:5 Pablo dice que: “la verdad del evangelio permaneciese con vosotros”. Veamos otros ejemplos, la palabra tiene una quasi-existencia propia: “La palabra del Señor está con él”, “El profeta que tiene un sueño con él” (2 Reyes 3:12, Jeremías 23:28).
Sin embargo, Juan continua diciendo que “La Palabra (Verbo) era Dios”.
Aquí hay un debate entre uno y otro erudito, en entender el verdadero significado de estas palabras. En estas palabras notamos que la palabra “Dios”, va sin artículo definido. Según Colwell, exige que la ausencia del artículo definido no debilita la intención de Juan de decir que el Verbo era pleno Dios e identificado con Él. Otros especialistas han sugerido que “Dios” sin el artículo definido, es la manera de Juan de decirnos que el Verbo tuvo el carácter de Dios y era plena expresión de Su mente.
El idioma griego (al igual que el hebreo) usa la palabra “Dios” (griego = theós) para referirse al Padre así como también para referirse a otras autoridades. Estas incluyen al Diablo (2 Cor. 4:4), a deidades menores (1 Cor. 8:5) y a hombres con gran autoridad (Juan 10:34 y 35; Hechos 12:22).
En el tiempo en que se escribió el nuevo testamento, el griego se escribía sólo en mayúsculas, no como en mayúsculas y minúsculas como se utiliza hoy en día. Entones es difícil poder distinguir el primer “Theós” del texto, que es un sustantivo, y el Segundo “theós”, que es un adjetivo, y el contexto y la gramática griega eran los jueces en determinar a cuál “THEÓS” se refería.
El contexto nos puede ayudar a entender este texto.
Siempre en el “Nuevo Testamento” cuando la palabra “Dios” se refiere al Padre, aparece el artículo definido en el texto griego (este artículo puede verse solamente en el texto griego, nunca se traduce al español).
En Juan 1:1 se ve una diferencia entre theós, una con y otra sin artículo.
Así dice Juan 1:1: “En el principio era la Palabra, y la palabra estaba con “el theós,” y la Palabra era “theós.”
Siendo que el artículo definido está ausente de la segunda ocurrencia de “theós” (“Dios,”) el significado usual sería “poderosa” o “divina.”
La New English Bible dice: “Lo que era Dios, la palabra lo era.”
James Moffatt, que fue un profesor de griego y Exégesis del “Nuevo Testamento” en el Colegio Mansfield de Oxford, Inglaterra, y autor de la bien conocida Biblia de Moffatt, tradujo la frase como “el logos era divino.”
Según lo visto, ¿se puede insistir de manera dogmática que el “logos” de Juan 1:1 se refiera a una “segunda persona de una trinidad”?
Aunque se refiera al Mesías, ¿dice acaso el texto que sea Dios una “trinidad” o que el Cristo sea una “segunda persona trinitaria”?
Vamos a hacer un poco de historia con relación a los orígenes del cristianismo y veamos si los primeros cristianos creían o no en una trinidad.
Pablo dijo en 1 de Corintios 8:6 que para él y sus hermanos en la fe había un Dios el Padre y un Señor, Jesucristo.
¿No creen que era una buena oportunidad para que Pablo expresara la trinidad de Dios?
Veamos entonces que creía Atanasio, que es respetado por muchos protestantes y simpatizantes de sus doctrinas, sin embargo este hombre defendía la fe Católica como tal.
Una fuente dice del Credo de Atanasio:
Aunque lleva el nombre de San Atanasio, el Credo Atanasiano nos llega de otra mano y de una era posterior. Su autor real es desconocido, pero el Credo parece haberse originado en la Galia o en el Norte de África a mediados del siglo quinto. Actualmente se considera mas probable que fuese compuesto al sur de la actual Francia durante el siglo V. La copia más antigua que se conoce pertenece a una colección de homilías hecha por San Cesáreo de Arles (503-542). Se halla en la tradición de San Agustín de Hipona y toma prestado libremente de sus escritos. Hace eco también de las victorias de Éfeso y de Calcedonia. Aunque el Credo no fue el producto de un concilio eclesiástico, fue usado extensamente por la iglesia medieval en el Occidente y después fue adoptado generalmente por las iglesias de la Reforma. Debido a que el Credo enseña la procesión del Espíritu desde el Hijo lo mismo que del Padre, ha sido usado en Oriente sólo ligeramente y en una forma alterada.
Atanasio fue Obispo de Alejandría, nació en el año 296 aprox. y falleció el 2 de mayo del año 373. En parte su famoso Credo dice lo siguiente:
“Un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre y el Hijo y otra (también) la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad. Cual el Padre, tal el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; increado el Padre, increado el Hijo, increado (también) el Espíritu Santo; inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso (también) el Espíritu Santo; eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno (también) el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no son tres eternos, sino un solo eterno, como no son tres increados ni tres inmensos, sino un solo increado y un solo inmenso. Igualmente, omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo no son tres omnipotentes, sino un solo omnipotente. Así Dios es el Padre, Dios es el Hijo, Dios es (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios; Así, Señor es el Padre, Señor es el Hijo, Señor (también) el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor; porque así como por la cristiana verdad somos compelidos a confesar como Dios y Señor a cada persona en particular; así la religión católica nos prohíbe decir tres dioses y señores. El Padre, por nadie fue hecho ni creado ni engendrado. El Hijo fue por solo el Padre, no hecho ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo, del Padre y del Hijo, no fue hecho ni creado, sino que procede”.
Sin embargo veamos lo que otros cristianos antes que el credo de Atanasio fuera escrito, creían acerca de la naturaleza de Cristo y la de Su Padre Celestial.
Clemente de Roma: De acuerdo a muchos escritores cristianos antinicenos, él es el Clemente de Filipenses 4:3. Él fue un Anciano de la Iglesia de Roma entre los años 92-101 d.C. Su Epístola a los Corintios, escrita alrededor del año 96 d.C, fue tenida en gran estima, y fue considerada igual a los escritos de los Apóstoles y era frecuentemente usada en sus reuniones dominicales. Él nació alrededor del año 30 d.C y murió en el año 100 d.C. Él escribió: “Conocemos que Tú solo eres Altísimo entre los Altísimos… Tú has escogido a aquellos que te aman a través de Jesucristo, Tú amado Hijo, a través de quien Tú nos has instruido, santificado, y honrado…Que todas las naciones sepan que Tú eres el único Dios, que Jesucristo es Tú Hijo y que nosotros somos Tu pueblo.” (A los Corintios, Cap. 59, vs. 3,4).
Ignacio de Antioquía: Su seudónimo era “Teóforo”, debido a su naturaleza gentil y amable. Él fue un Obispo en la congregación de Asiria y Antioquía, y fue un discípulo del Apóstol Juan. Sus escritos auténticos, fueron escritos alrededor del año 110 d.C. Nació alrededor del 50 d.C y fue martirizado en el 116 d.C. Él escribió: “Hay un Dios, quien se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, Su Hijo, quien siendo Su Palabra, salió del silencio al mundo a ganó plena aprobación de Él, de quien era Su embajador.” (A los Magnesianos, cap.8, v.2). “…quien también resucitó de entre los muertos, debido a que Su padre lo resucitó,- su Padre quien igualmente nos resucitará, quienes creemos en él a través de Jesucristo, fuera de quien no tenemos verdadera vida (A los Trallanos, Cap. 9, vs.2).
“Ustedes están bien fundamentados en amor a través de la Sangre de Cristo y firmemente creen en nuestro Señor. Él es realmente de la línea de David de acuerdo a la carne y el Hijo de Dios por la voluntad y el poder de Dios.” (A los Esmirnianos, Cap. 1 v.1).
Policarpo: Nació alrededor del año 69 d.C, y fue un discípulo del Apóstol Juan, e igualmente un amigo íntimo de Ignacio de Antioquía. Él fue un obispo de la iglesia de Esmirna, Asia Menor, y escribió su Epístola a los Filipenses antes del 140 d.C. Él fue quemado en una estaca el 23 de Febrero, del año 155 d.C. Él escribió lo siguiente: “Ahora, que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y él mismo el Sacerdote Eterno, Jesucristo, el Hijo de Dios, los edifique en la fe y en la verdad.” (A los Filipenses Cap.12, v.2). “…a Él quien es capaz de traernos a todos en Su gracia y generosidad, a su Reino Celestial, por su Unico Hijo engendrado, Jesucristo, sea la gloria, honor, poder, y majestad para siempre.” (Martirio, Cap. 20, v. 2).
Justino: Llamado “Mártir” debido a su martirio en el 166 d.C. Él nació en Roma en el año 107 d.C. Él fue un filósofo pagano convertido al cristianismo alrededor del año 130 d.C. Su primer obra Diálogo con Trypo fue escrito en el año 135 d.C. Trypo era un Judío que escapó de Jerusalén después de la revuelta de Bar Kochba. Él escribió entre el 135 d.C hasta justo antes de su decapitación. Él escribió: “Dios engendró antes que todas las criaturas un Principio que era un cierto poder racional procedente de Él, quien es llamado por el Espíritu Santo ahora ‘La Gloria Del Señor’, ahora ‘El Hijo’, nuevamente ‘Sabiduría’, nuevamente ‘un Ángel’, luego ‘Dios’, luego ‘Señor’ y ‘Logos’, y en otra ocasión él se llama a sí mismo ‘Capitán’.” (Diálogo con Trypo, Cap. 61). También dijo: “Nosotros seguimos al único Dios no engendrado a través de Su Hijo.” (Primera Apología, Cap. 14).
Tatiano: Nació en Asiria cerca del 110 d.C, fue un estudiante de Justino Mártir. Él escribió el comentario a los cuatro evangelios más antiguo que existe. Antes había pertenecido a una secta Encratita gnóstica como líder. A pesar de esto, sus escritos dan una regular visión de las doctrinas cristianas. Él escribió entre el 161-170 d.C, y murió alrededor del 172 d.C. Dijo: “El Señor del Universo, Quien Él Mismo es el fundamento necesario de todo ser, puesto que como sea que no había aún ninguna criatura en existencia, estaba Solo…Y por Su sencilla voluntad el Logos brincó fuera; y el Logos, no habiendo salido fuera en vano se convierte en la primera obra engendrada del Padre y fue el comienzo del mundo.” (A Los Griegos, Cap. 5).
Melitón: Nacido cerca del año 110 d.C, fue el obispo en Sardis, Asia menor, alrededor del 160-170 d.C y un amigo de Ignacio de Antioquía cuando era un muchacho joven. Él escribió entre los años 165-170 d.C y fue martirizado en el 177 d.C. Sólo existen pequeños fragmentos de sus escritos. Él escribió: “Existe Aquel que realmente existe y es llamado Dios… Este Ser no es hecho en ningún sentido, ni tampoco vino a la existencia, sino que ha existido por la eternidad.” (Apología 1: A Antonio César). “Jesucristo…es la Razón perfecta. La Palabra de Dios, él que fue engendrado antes que la luz, él quien es Creador junto con el Padre.” Apología 4: Sobre la Fe.
Teófilo de Antioquía: Nació alrededor del año 130 d.C. Fue un obispo en Antioquía, Siria, entre los años 170-180 d.C. Él escribió antes del año 175 d.C y murió en el 181 d.C. Escribió: “Dios, entonces, teniendo su propia Palabra interna dentro de Su propio vientre la engendró, emitiéndola junto con Su propia Sabiduría antes que todas las cosas. Él tuvo a esta Palabra como su ayudante en las cosas que fueron creadas por Él, y por ella Él creó todas las cosas.” (A Autólico, Cap. 10).
Ireneo: Fue uno de los más reconocidos de los cristianos primitivos. Nació en el 140 d.C y fue un discípulo de Policarpo. Él fue un Anciano de la iglesia en Lyons, Francia, desde el 178 d.C. Él era muy bien conocido en todo el mundo occidental de la época. Él murió en Francia en el 202 d.C. Sus escritos pueden ser fechados alrededor del 180 d.C. Él escribió: “Si alguno, por tanto, nos dice, ‘cómo entonces, fue el Hijo producido por el padre?’ nosotros les respondemos, que ninguno entiende esa producción, o generación… no hay poderes que posean este conocimiento sino sólo el Padre quien engendró y el Hijo quien fue engendrado.” (Contra las Herejías, Libro 2, Cap. 28, v.6).
Clemente de Alejandría: Nacido como Tito Flavio Clemens, en el 150 d.C. Vino a ser un obispo en Alejandría, Egipto. Él escribió entre los años 190-195 d.C. y murió alrededor del 220 d.C. Sus escritos son valiosos porque una vez que se convirtió, viajó por todo el Imperio Romano para aprender el cristianismo puro de los más antiguos y respetados cristianos vivientes. Él escribió: “La mejor cosa en la tierra es lo más pío: el hombre perfecto; y la mejor cosa en el cielo, el siguiente y más puro en el lugar, es un ángel, el portador de la vida eterna bendita. Pero la naturaleza del Hijo, quien es próximo a Él quien es el solo Altísimo, es el más perfecto.” (Miscelanias, Libro 7, Cap.2).
Comentario de Cristian: Como vemos en estos escritos queda absolutamente demostrado que los Padres Anti-Nicenos jamás creyeron que Cristo era el Eterno Dios Todopoderoso. Si alguno de ustedes insiste en que los primeros cristianos eran trinitarios, sencillamente es no querer entender que esta doctrina sólo se definió mucho tiempo después de la muerte de los apóstoles de Cristo. Estos cristianos creían que el Padre es superior al Hijo, y como Su engendrador. Y los más interesante, nada dicen que el espíritu santo sea Dios. La doctrina de la Trinidad les era totalmente desconocida hasta mucho tiempo después de la muerte de los apóstoles del Señor.
¿Prueba 1 Corintios 10:4 La Trinidad? ¿Si Jesús Es La Roca Es Dios?
En cierta oportunidad comenté a unos amigos y contactos, que el Padre YHWH comparte los mismos títulos y atributos que su Hijo Yeshua. ¿Por qué? Porque la Biblia dice que toda autoridad se le ha concedido al Hijo y además con la muerte, resurrección y el sacrificio por nuestros pecados, Yeshua ha sido exaltado a una posición encumbrada, excelsa, gloriosa e inmortal.
Mateo 28:18 “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”.
La Autoridad que tiene Yeshua es ampliamente reconocida por las escrituras.
¿Por qué tiene Yeshua tal Autoridad?
2 textos a mi juicio son maravillosos en su forma de explicarnos en un lenguaje directo y en español el porqué Yeshua tiene tal autoridad.
Filipenses 2:5-10
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, (*) no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.
(*) Muchos trinitarios afirman que la palabra “forma”, que en el griego es la palabra morfé, se refiere a la naturaleza interna del Mesías como Elohim.
Los trinitarios argumentan enfáticamente que la “naturaleza” que subyacía al cuerpo humano de Yeshua era Elohim. Enseñan que la palabra morfé, la cual afirman ellos se refiere a una “naturaleza interior esencial.”
La verdadera definición de morfé debe hacerse evidente cuando estudiamos las fuentes disponibles en el tiempo del Nuevo Testamento.
Un estudio de la evidencia actual revela claramente que la palabra morfé no se refiere al ser interno esencial del Mesías, sino más bien a una apariencia externa.
2 ejemplos:
1. Los griegos usaban la palabra morfé para describir cuando los dioses cambiaban su apariencia. Marcos tiene una breve referencia a la bien conocida historia en Lucas 24:13-33 acerca de que Yeshua se les apareció a los dos hombres en el camino a Emaús. Yeshua se apareció “en una forma (morfé) diferente” a esos dos hombres para que no pudieran reconocerlo (16:12). Esto está muy claro. Yeshua no tenía una “naturaleza esencial” diferente cuando se les apareció a los dos discípulos. Simplemente tenía una apariencia externa diferente.
2. Los judíos que tradujeron la Septuaginta usaron la palabra morfé varia veces, y siempre se refiere a la apariencia externa.
Ejemplo: Job dice: “Un espíritu pasó frente a mi cara, y el cabello de mi cuerpo se erizó. Se detuvo, pero no pude saber lo que era. Una forma (morfé) se paró frente a mis ojos, y escuché una voz susurrante (Job 4:15 y 16).
Si el punto del verso es decir que Yeshua es Elohim, entonces ¿por qué no decirlo directamente? Por supuesto que Elohim tiene “naturaleza esencial” de Elohim, así que ¿para qué alguien habría de hacer ese punto? Ese verso no dice: “Yeshua, siendo Elohim,” sino que más bien dice: “siendo en forma de Elohim.” El apóstol Pablo les está recordando a los filipenses que Yeshua representó al Padre en todas las maneras posibles.
Siguiendo con el tema
El otro verso de la Biblia que me llama la atención es Hebreos 1:1-4
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
Siendo honestos con estos versos, la Biblia no nos dice que Yeshua sea Dios. Más bien nos recalca que Yeshua recibió tal autoridad una vez que efectuó su sacrificio por nuestros pecados. Si Yeshua es Dios, ¿por qué habría de heredar un nombre más excelente que el de los ángeles, si este fuera Dios? ¿Por qué las escrituras contratan la figura de Yeshua con la de los ángeles de Elohim? Si Yeshua fuera Dios, esto no tendría lógica, salvo que Yeshua fuera hombre perfecto, glorificado una vez resucitado.
¿Quién es la Roca de Isaías 44:8?
Evidentemente es Yahweh el Santo de Israel.
No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
¿Quién es la Roca de 1 Corintios 10:4?
Evidentemente el Señor Jesucristo.
y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
Algunos trinitarios lo utilizan para enseñar que el Mesías estuvo realmente con los israelitas, siguiéndolos alrededor. De esta manera enseñan que Yeshua es Dios.
¿Quién podría creer semejante interpretación?
Una persona que no tuviera un conocimiento bíblico adecuado.
Es esa una de las razones creo yo, que las iglesias protestantes y cercanas a su doctrina crecen de gran manera, pero bueno ese es otro tema.
Pero una interpretación de ese calibre exigiría que el AT hubiera hecho alguna mención de que el Mesías estuviera con los israelitas en el desierto. Y si hubiera estado, ciertamente no habría estado “siguiéndolos”. No se encuentra en el AT una sola mención que enseñe que el Mesías estuvo con los israelitas en el desierto.
Por lo tanto debiéramos buscar una interpretación más plausible.
Aquella roca simbolizaba, representaba al Mesías que habría de venir a Israel algún día. El Mesías era la esperanza de Israel, y el pueblo que lo esperaba fue fortalecido por su anticipación de la venida del Libertador esperado.
La lección a sacar de esos versos es que el pueblo estaba en espera de la venida del Mesías y “bebían,” obtenían fuerzas y nutrimentos, de saber que vendría alguna vez.
La palabra “seguir” significa “ir detrás de,” y eso puede significar lo mismo en tiempo que en espacio. Los israelitas “bebían,”, se nutrían, del conocimiento del Mesías que vendría después de ellos.
El griego que se traduce usualmente “seguir” es akoloutheo.
El traductor católico, Juan Mateos, traductor del Nuevo Testamento de la Nueva Biblia Española, vierte así el verso en cuestión: “… y todos bebieron de la misma bebida profética porque bebían de la roca profética que los acompañaba, roca que representaba al Mesías.”
Entonces no hay ninguna referencia que muestre que el Mesías estaba literalmente con los israelitas en el desierto.
¿Hay textos bíblicos que muestren que los israelitas estaban esperando un Mesías libertador?
Observa:
El Cordero de Pascua prefiguraba al Mesías.
El maná anticipaba al Mesías como “el verdadero pan del cielo.”
El Tabernáculo, con todas sus ofrendas, prefiguraba al Mesías de muchas maneras, incluyendo que era el lugar en el que el pueblo se encontraba con Elohim.
El Sumo Sacerdote era un tipo del Gran Sumo Sacerdote, Yeshua el Mesías.
En el desierto donde se dio la gran profecía de la venida del Mesías: “Saldrá una estrella de Jacob; un cetro surgirá de Israel,” y “el reino de ellos será exaltado” (Núm. 24:7,17). No hay duda de que la lección a sacar de esos versos es que le pueblo estaba en espera de la venida del Mesías y “bebían,” obtenían fuerzas y nutrimentos, de saber que vendría alguna vez.
Como hemos visto la Roca es Cristo para los israelitas del tiempo de Moisés porque ellos esperaban al Mesías. Yeshua estaba en el plan de Dios y ellos se nutrían de esta esperanza.
Que Yeshua sea la Roca no tiene nada que ver con el texto de Isaías 44:8 en el sentido de que Yeshua sea YHWH o sea Dios, porque el contexto de 1 Cor. 10:4 habla de los israelitas y su esperanza, la visión del Mesías, aún futuro. Isaías nos habla de la Roca de YHWH como el único Dios incomparable.
Recuerden que Cristo en esencia comparte títulos y nombres con su padre.
La Biblia dice que Jehová, el Padre, es Pastor (Sal. 23:1) y luego Jesús dice que él es Pastor (Juan 10:14,15). En el Salmo 27:1 se dice que Yahweh FORTALECE, y en Filipenses 4:13 Pablo dice que Jesús le FORTALECE.
Yahweh es el JUSTO del AT (Sal. 129:4, 145:17) y que Cristo es el Justo del NT (1 Juan 2:1; 1:9).
Yahweh es la Luz de los hombres en el AT (Sal. 27:1; Isa. 60:19), y Cristo es la luz del mundo del N.T (Juan 8:12).
Yahweh es el Salvador en el AT (Sal. 27:1) y Cristo lo es en el NT (Heb. 9:28).
Como hemos visto, espero que con este artículo haya quedado demostrado que YHWH y Yeshua comparten títulos y nombres. Pero de ningún modo esto significa que Yeshua el Mesías sea Dios.
Quien tiene toda la autoridad y el poder de juzgar es el Mesías. La Biblia no dice que por tener esta autoridad en realidad sea Dios. Como dice Juan 5:22
Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
Yeshua es nuestro juez, el futuro gobernante del milenio.
¿Qué hará este gobernante después que termine su período de juicio?
Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.
Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.
Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.
¿Quién no está sujeto a Yeshua? El Padre, el Único y Verdadero Dios, el Santo de Israel, YHWH.
Por lo tanto son personas separadas y distintas, una es el eterno Padre, el único Dios verdadero, el otro su hijo engendrado, glorificado sentado a su diestra esperando el momento de actuar en nombre de su padre.
Salmos 2:7-12
Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.
Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
Los quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.
Estimados hermanos trinitarios:
Besen al Hijo, al Mesías Yeshua y reconozcan de una vez que la Trinidad NO aparece en las escrituras, que es un invento de falsos teólogos, que fue una doctrina promocionada vilmente por la Iglesia Católica Romanista y que lamentablemente muchos de ustedes siguen creyendo de manera irracional.
Ningún trinitario podrá jamás argumentar contra estas simples palabras de Pablo:
Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son tres personas y un solo Dios, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
¡Cómo les gustaría que el texto dijera así!
Si realmente YHWH es trino, ¿no creen que este era un momento para aclararlo?
Sin embargo la Biblia dice:
Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
El Alfa Y La Omega, Elohim Y El Mesías, ¿Son El Mismo Dios?
Muchos trinitarios afirman que las palabras de Apocalipsis 1:8, 1:17, 22:13 son prueba de que Jesucristo es Dios y junto a su Padre conforman una trinidad de tres personas y un solo Dios.
Veamos estos textos:
Apoc.1:8 “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.”
Apoc. 1:17 “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;”
Apoc. 22:6 “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.”
En el caso de Apoc. 1:8 claramente según el contexto nos demuestra que es Elohim.
¿Por qué? Veamos Apoc. 1:4,5 “Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.”
En este verso vemos que puede verse notablemente la separación entre Elohim El Padre y Jesucristo. Lo que reafirma más adelante Apoc. 1:8.
En el caso de Apoc. 1:17 notamos que se refiere al Mesías.
En el caso de Apoc. 22:6 notamos que se refiere a Elohim el Padre.
¿Qué conclusión podemos sacar de estos textos?
El único título que aquí recibe el Mesías que es igual al de Dios es “el primero y el ultimo”. El título “Alfa y Omega” se aplica tanto a Elohim como al Mesías.
“El Alfa y la Omega,” en un respetado comentario bíblico dice: “es un hebraísmo, en uso común entre los comentadores judíos antiguos para designar la totalidad de algo de principio a fin; Ejemplo: ‘Adam transgredió toda la ley de la Alef a la Tau’
Los eruditos han concluido que la frase tiene algo que ver con comenzar y terminar algo, o con la totalidad de algo.
Sin embargo dado que Elohim como el Mesías son el “el Alfa y la Omega” en sus propios modos respectivos, hay buena razón para creer que el título puede aplicarse a ambos, y no hay ninguna buena razón para hacer que ambos sean “un mismo Elohim.”
Elohim es verdaderamente el principio y el fin de todas las cosas, mientras que el Mesías es el principio y el fin porque él es el primer nacido de los muertos, el Autor y Perfeccionador de la fe, el Hombre por medio quien Elohim juzgará al mundo, y el creador de las nuevas edades por venir (Hebreos 1:10).
Jesús es llamado varias veces Adon (señor), Adoní (señor mío), Adonenu (señor nuestro), y Moshia (salvador) entre muchos otros títulos, pero no significa que cualquier otra persona que lleve uno de estos títulos sea Jesús. Es decir, si un mismo título se les dice a dos personas, no significa que las dos personas sean las mismas.
Todo esto quiere decir que en esencia Elohim y el Mesías comparten los mismos títulos, pero para nada esto quiere decir que sean el mismo Elohim.
Ejemplo: Los títulos “Señor” (Rom. 10:9), “Salvador” (Lucas 1:47) y “rey de reyes (1 Tim. 6:14-16) aplican tanto a Elohim como al Mesías, así como a otros hombres. Al igual que “Señor”, “Salvador” y “Rey de reyes”, este título les pertenece a ambos.
Es curioso notar que también hay títulos que se aplican a Elohim y que también sirve para referirse a los hombres. No por ello pensaríamos que un hombre sería Dios si usara el mismo título de Dios. El mismo principio aplica al Mesías.
Ejemplo:
David llamaba al Rey Saúl “Mi Señor el rey (Adoní HaMélej)” en 1 Samuel 24:8
Otniel, el hermano menor de Calev, es llamado Moshia (salvador) en Jueces 3:9
Los jueces de Israel son llamados “salvadores” en Nehemías 9:27.
Dios es llamado Moshia (salvador) en Isaías 45:21, 49:26, 60:16.
Jeroboam es llamado “El salvador de Israel,” en 2 Reyes 13:5.
Conclusión:
Cuando dos o más personas llevan los mismos títulos, NO significa que éstas sean la misma persona.
Como vemos, hay muchos salvadores, y muchos señores, pero ni Jeroboam ni Otniel son Elohim (Dios)
Esto No quiere decir que Elohim (Dios) no sea salvador, pues SÍ lo es, pero de otra forma, no como un ser humano.
Así mismo sucede en Apocalipsis cuando Jesús es titulado como “el primero y el último” (Apoc. 1:17). NO quiere decir que sea Dios, el cual también es ‘EL PRIMERO Y EL ULTIMO’. SI lo es, pero de otra forma, no como un ser humano.
Shalom
Cristiano Unitario
miércoles, 6 de enero de 2010
epifania
Recuerden el verdero significado del 6 de enero, Epifania no son los reyes magos eso solo es algo superferficial, mitico y sin ninguna importancia.
Dios es tintorero. Así como el buen tinte —que llaman «auténtico»— desaparece sólo con las cosas que con él han sido teñidas, lo mismo ocurre con aquellos a quienes Dios ha ...teñido: puesto que su tinte es imperecedero, gracias a él resultan ellos mismos inmortales. Ahora bien, Dios bautiza a los que bautiza con agua. 43 felipe
El Señor realizó todo en un misterio: un bautismo, una unción, una eucaristía, una redención y una cámara nupcial. Felipe 68
Sin luz nadie podrá contemplarse a sí mismo, ni en una superficie de agua ni en un espejo; pero si no tienes agua o espejo —aun teniendo luz—, tampoco podrás contemplarte. Por ello es preciso bautizarse con dos cosas: con la luz y con el agua. Ahora bien, la luz es la unción.
75 felipe
El bautismo es el Santo, la redención es el Santo del Santo, mientras que la cámara nupcial es el Santo de los Santos. El bautismo trae consigo la resurrección y la redención, mientras que ésta se realiza en la cámara nupcial. Mas la cámara nupcial se encuentra en la cúspide de Tú no serás capaz de en contraraquellos que hacen oración Jerusalén Jerusalén Jerusalén llamada «Santo de los Santos» el velo la cámara nupcial, sino la imagen Su velo se rasgó de arriba abajo, pues era preciso que algunos subieran de abajo arriba .76 felipe
Los que afirman: «Primero hay que morir y (luego) resucitar», se engañan. Si uno no recibe primero la resurrección en vida, tampoco recibirá nada al morir. En estos términos se expresan también acerca del bautismo, diciendo: «Gran cosa es el bautismo, pues quien lo recibe, vivirá.90 felipe
La unción es superior al bautismo, pues es por la unción por la que hemos recibido el nombre de cristianos, no por el bautismo. También a Cristo se le llamó (así) por la unción, pues el Padre ungió al Hijo, el Hijo a los apóstoles y éstos nos ungieron a nosotros. El que ha recibido la unción está en posesión del Todo: de la resurrección, de la luz, de la cruz y del Espíritu Santo. El Padre le otorgó todo esto en la cámara nupcial, Él (lo) recibió . Felipe 95
Por aquellos días, Jesús salió de Nazaret, que está en la región de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán. En el momento de salir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma. Y se oyó una voz del cielo, que decía: "Tú eres mi Hijo amado,[ a quien he elegido. Marcos 1:9-11
En cuanto Jesús fue bautizado y salió del agua, el cielo se le abrió y vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo, que decía: "Este es mi Hijo amado, a quien he elegido Mateo 3:16-17
Entonces Felipe, tomando como punto de partida el lugar de la Escritura que el etiope leía, le anunció la buena noticia acerca de Jesús. 36 Más tarde, al pasar por un sitio donde había agua, el funcionario dijo: Aquí hay agua; ¿hay algún inconveniente[c] para que yo sea bautizado? Entonces mandó parar el carro; y los dos bajaron al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó a Felipe, y el funcionario no lo volvió a ver; pero siguió su camino lleno de alegría. Hechos 8:35-36
El bautismo es símbolo que representa la experiencia espiritual de conversión que el nuevo creyente ha tenido. Esta experiencia, en esencia, es una muerte, una sepultura y una resurrección del nuevo creyente: muerte y sepultura al pecado y resurrección a una vida nueva. En el creyente se repite, espiritualmente, lo que fueron acontecimientos reales en Jesús; es decir, Jesús murió, fue sepultado y al tercer día resucitó. De manera que el bautismo tiene un significado espiritual. El bautismo representa, exteriormente, lo que el nuevo creyente experimentó interiormente en la salvación
Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas, y recobró la vista. Entonces se levantó y fue bautizado. Después comió y recobró las fuerzas, y se quedó algunos días con los creyentes que vivían en Damasco. Hechos 9:18-19
¿Cuál es el modo bíblico y correcto del bautismo?
Respuesta: Es por inmersión, esto es, sumergiendo completamente su cuerpo en agua. La iglesia Católica y ciertas iglesias protestantes practican lo que llaman el bautismo por aspersión, el cual consiste en rociar o derramar un poquito de agua sobre la cabeza de la persona. En defensa de este modo extraño de bautizar algunos dicen que el modo no importa; pero sí importa, porque el bautismo es símbolo, y debe practicarse en la forma en que Cristo y los apóstoles lo enseñaron y lo practicaron. El símbolo, para serlo, debe ser de cierta forma; si se cambia ésta, desaparece el símbolo. Por ejemplo: una mesa es una tabla horizontal sobre cuatro patas. Si le cambiamos la forma, podrá ser otro mueble, pero ya no una mesa.
Hay cuatro razones poderosas para que el bautismo sea por inmersión y sólo por inmersión: 1) Porque el término bautismo, en el idioma griego, significa "sumergir". Bautizar cualquier cosa es sumergirla en algo. 2) Porque el bautismo, como símbolo religioso, significa muerte, sepultura y resurrección. La inmersión en agua es el único modo adecuado de representar esto. 3) Porque era característico del bautismo bíblico, la abundancia de agua, y que el creyente entraba y salía del agua. Jesús mismo se bautizó en el río Jordán. Mateo 3:16; Juan 3:23; Hechos 8:3638. 4) Porque durante lo primeros dos siglos de cristianismo se bautizaba solamente por inmersión. En varias ciudades antiguas del oriente y en Roma misma, se han descubierto pilas que servían de bautisterios.
Jesús vino al mundo a señalar la senda para encontrar el camino del conocimiento. Más que ofrecer una serie de respuestas, lo que él buscaba era ser un estímulo para iniciar una búsqueda: «Buscad e inquirid sobre los caminos que debiérais seguir, pues no hay nada tan bueno como esto» (Enseñanza Autorizada; Texto de Nag Hammadi,34,20-23).
Un pensamiento:
Los cristianos ortodoxos rechazaban la idea gnóstica que el conocimiento de Dios pudiera lograrse conociéndose a sí mismo . Ellos postulaban el conocimiento de Dios sólo a través de Cristo: «Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a donde vas, ¿cómo podemos saber el camino?. Responde Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí». Este texto de Juan (Juan, 145-6) es contado levemente distinto por los evangelios gnósticos, El Diálogo del Salvador, por ejemplo, cuenta que cuando los discípulos hicieron esa pregunta a Jesús, éste respondió: «el lugar a que podéis llegar, ¡colocaos allí!.» El Evangelio de Tomás relata que Jesús se habría limitado a decir: «Hay luz dentro de un hombre de luz e ilumina al hombre entero. Si no brilla es oscuridad». Ambos dichos lo que hacen claramente es dirigir al hombre hacia sí mismo, hacia la «luz de adentro».
Para los gnósticos, los ortodoxos «no buscan ... a Dios ... no inquieren acerca de Dios... el hombre insensato oye la llamada, pero ignora el lugar de donde ha sido llamado. Y no pregunta, durante la prédica, ¿Dónde está el templo en que debería entrar para adorar? (Enseñanza autorizada, 33, 3-44). Se limitan a creer las prédicas que oyen, sin hacer preguntas, aceptando el culto y, lo que es peor, censurando a quienes preguntan acerca de su salvación».
Ya que la ignorancia, y no el pecado es lo que causa el sufrimiento de los hombres, el movimiento gnóstico valora sobre todo el conocimiento. Y como el más importante, el autoconocimiento, que es percepción íntima. Careciendo de él, la persona tiene la sensación de ser movida por impulsos que no entiende. Esta
es una idea totalmente moderna, compartida hoy por la psiquiatría. La mayoría de la gente vive en el olvido, o, por decirlo en términos contemporáneos, en el inconsciente. Y al permanecer inconsciente de su propio ser, el hombre pierde sus raíces.
Quien es ignorante, «creatura del olvido», (Evangelio de la verdad) no puede experimentar satisfacción.
Una persona así, sólo vive en deficiencia. Y la deficiencia consiste en ignorancia: «como con la ignorancia de alguien, cuando llega a tener conocimiento, su ignorancia se evapora por sí sola, del mismo modo que la oscuridad desaparece cuando aparece la luz, también la deficiencia se evapora con la satisfacción». (Diálogo del Salvador; 177)
La ignorancia de uno mismo es, por lo tanto, para los gnósticos una forma de autodestrucción: «Si uno no entiende como nació el fuego, se quemará en él, porque no conoce su raíz. Si uno no entiende primero el agua, no sabe nada... Si uno no entiende como nació el viento que sopla, correrá con él. Si uno no entiende como nació el cuerpo que lleva, perecerá con él... Quienquiera que no entienda como vino, no entenderá cómo se irá... (Diálogo del Salvador;177).
La psicoterapia y los gnósticos están de acuerdo al decir que la psiquis lleva dentro de sí el potencial para la liberación o la destrucción. Según el Evangelio de Tomás, Jesús habría dicho «Si sacas lo que está dentro de tí, lo que saques te salvará. Si no sacas lo que está dentro de tí, lo que no saques te destruirá. Reconoce lo que está ante tus ojos y lo que está oculto te será revelado».
Silvano, cuyas Enseñanzas se encontraban entre los textos encontrados en Nag Hammadi pide: «Poned fin al sueño que pesa con fuerza sobre vosotros. Partid del olvido que os llena de tinieblas ... ¿Por qué perseguís la oscuridad, aunque la luz esté a vuestra disposición? ... La Sabiduría os llama y, pese a ello, vosotros deseáis la necedad... Un hombre necio ... sigue los caminos del deseo de toda pasión. Nada en los deseos de la vida y se ha ido a pique ... es como un barco que el viento zarandea de un lado a otro y como un caballo suelto que no tiene jinete. Porque este (caballo) necesitaba al jinete, que es la razón... , antes que todo lo demás... conócete a ti mismo».
El Evangelio de Tomás advierte que el descubrimiento provoca una gran confusión interior. «Jesús dijo: «Que aquél que busca siga buscando hasta que encuentre. Cuando encuentre, se turbará. Cuando se turbe, quedará asombrado y gobernará sobre todas las cosas»
Los gnósticos cristianos interpretaban el Reino de Dios no como un hecho real esperado en la historia, sino como una transformación interna: «Jesús dice: Si aquellos que os guían os dicen: Mirad, el Reino está en el cielo, entonces los pájaros llegarán antes que vosotros. Si os dicen: Está en el mar, entonces, los peces llegarán antes que vosotros. En vez de ello es un estado de autodescubrimiento. El Reino de Dios está dentro de vosotros y fuera de vosotros. Cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y os daréis cuenta de que sois los hijos del Padre que vive. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, entonces moráis en la pobreza y vosotros sois esa pobreza» (Evangelio de Tomás).
Conocimiento Salvador.
El gnóstico se salva mediante el conocimiento. Pero, ¿de qué se salva?. La doctrina gnóstica, por lo mismo que no existe una iglesia unificadora de criterios, es riquísima. Se pueden encontrar entre ellas infinidad de explicaciones sobre la creación del mundo y del hombre, sobre el papel del hombre en el mundo, la reencarnación, la resurrección de Cristo, el concepto de divinidad, entre otras. Sin embargo, hay principios en los que todos están más o menos de acuerdo. Es así que podemos decir que el conocimiento libera al hombre, en primer lugar de su cuerpo. El cuerpo es considerado una prisión del propio yo: «Yo soy un dios, hijo de dioses, brillante, centellante, resplandeciente, radiante, perfumado y hermoso, pero ahora he caído en la miseria. Innumerables y repugnantes diablos se apoderaron de mí y me redujeron a la impotencia» (Texto kanteo). «Yo sufro en mi vestimenta corporal a la que ellos me trajeron y me arrojaron». (Ginzá) .
El cuerpo es algo ajeno, que debemos soportar. Es una «tumba», una «prisión», un «cadáver», un «compañero indeseable», un «intruso», un «dragón devorador». Es un instrumento de humillación y sufrimiento, que hunde al espíritu en un sopor abyecto, en el «degradante olvido de su origen».
El cuerpo en este nivel es necesario y bien administradito no atrapa nada
Y no sólo el cuerpo domina al hombre, sino también un conjunto de pasiones, de demonios que penetran en su alma produciendo en ella deseos inferiores y groseros. El hombre posee dos almas: un alma celeste, su verdadero «yo» y un alma inferior puesta en él por los demonios para obligarlo a pecar.
En segundo lugar, el hombre gnóstico se siente arrojado a un mundo ajeno, absurdo, con el que no tiene afinidad. El mundo es el sitio de la muerte, la fealdad y el mal. «Libéranos de la oscuridad de este mundo al que hemos sido arrojados».
Según algunos gnósticos, no hay un mundo sino una multitud innumerable de mundos inacabados. Este que habitamos se halla rodeado por «tinieblas exteriores», por «un gran mar» que no es otro que el firmamento, que son barreras que impiden la evasión fuera de él.
El cosmos visible es el dominio de la sucesión de nacimientos y muertes, la región en que se hallan aprisionadas las almas superiores desde su caída a la materia. La mayor parte de los gnósticos cree en la reencarnación, lo que da optimismo a su visión . La suerte de los hombres inferiores sólo es desesperada para esta encarnación, ya que nada impide que en encarnaciones posteriores vayan transformándose en seres «espirituales».
Arrojado al mundo, el hombre aspira desesperadamente a un «más allá» que es donde se encuentra la verdadera vida, en libertad y plenitud. El hombre -dicen los gnósticos- tiene dentro de sí un principio divino exiliado aquí abajo. Mediante el conocimiento, él reconoce su origen y así se salva: «el conocimiento del hombre es el comienzo de la perfección».
El hombre está en el mundo, pero no es del mundo. El mundo y su existencia en él es algo malo ya que es una mezcla violenta y anormal de dos naturalezas o dos modos de ser contrarios e irreconciliables, con exigencias opuestas.
Si el mundo es malo, el lugar donde las almas sufren, ¿quién lo creó? ¿porqué lo creó?. Existen muchas y complejas explicaciones entre los gnósticos sobre quién habría creado este mundo tan imperfecto. Sin embargo, en general, siempre vuelve la idea que el mundo no fue creado por el verdadero Dios, sino por un poder inferior. El Demiurgo (Dios creador) es presentado con frecuencia como un obrero inexperto que se esfuerza por copiar la obra del verdadero Dios.
Si bien la gnosis es una actitud fundamentalmente dualista que opone al mundo y Dios, la luz y las tinieblas, lo superior y lo inferior, el hombre participa tanto del mundo inferior como de la naturaleza divina. Es un destello luminoso aprisionado en la carne. El alma, la parte superior del hombre es siempre un fragmento luminoso sustraído de la divinidad y aprisionado en la tierra. El problema es saber cómo el alma - chispa divina extraviada en la tierra - puede retornar a las regiones de donde ha caído.
La gnosis es reminiscencia: recuerda al elegido su primer estado: «Si estás hecho de vida y de luz y adviertes que esa es tu naturaleza, volverás a la vida y a la luz». El hombre que recibe la «luz», separa de él las pasiones que lo dominaban. La gnosis es el conocimiento del camino hacia lo alto y de los medios empleados para seguirlo. «Pero el hombre sólo puede llegar a ella si advierte que él mismo es, en pequeño, el mundo entero. El hombre es un microcosmos donde aparecen todos los poderes y sustancias del macrocosmos. Se compone de materia, pero contiene también el Logos, el Espíritu divino viviente que reina sobre las regiones superiores del Cosmos».
El gnóstico es individualista, no puede aceptar como acto de fe lo que digan otros. Sólo basándose en la experiencia inmediata podrá estar seguro de haber alcanzado realmente la gnosis. Para él, no hay nada comparable con la propia experiencia.
Señor, hay muchos alrededor del aljibe, pero no hay nadie dentro del aljibe. Dijo Yeshua: Muchos están ante la puerta, pero son los solitarios los que entrarán en la cámara nupcial. evangelio segun tomas 74-75
Alrededor del aljibe significa ignorancia, una búsqueda parcial del gozo en lo exterior, lo teórico, lo dogmático, el ritual.
En este contexto, permanecer solitario significa haberse establecido dentro, en soledad sin dualidad dialogando con el Creador. Entonces entramos en la cámara nupcial.
Dijo Yeshua: El reino del Padre se parece a un comerciante poseedor de mercancías, que encontró una perla. Ese comerciante era sabio: vendió sus mercancías y compró aquella perla única. Buscad vosotros también el tesoro imperecedero allí donde no entran ni polillas para devorarlo ni gusano para destruirlo. Evangelio según Tomas 76.
La condición del amor, realizada en la consciencia, sin imposición, como una realidad ésta es la perla de la vida, donde nada perece ni es comido por las polillas o los gusanos.
Dios es tintorero. Así como el buen tinte —que llaman «auténtico»— desaparece sólo con las cosas que con él han sido teñidas, lo mismo ocurre con aquellos a quienes Dios ha ...teñido: puesto que su tinte es imperecedero, gracias a él resultan ellos mismos inmortales. Ahora bien, Dios bautiza a los que bautiza con agua. 43 felipe
El Señor realizó todo en un misterio: un bautismo, una unción, una eucaristía, una redención y una cámara nupcial. Felipe 68
Sin luz nadie podrá contemplarse a sí mismo, ni en una superficie de agua ni en un espejo; pero si no tienes agua o espejo —aun teniendo luz—, tampoco podrás contemplarte. Por ello es preciso bautizarse con dos cosas: con la luz y con el agua. Ahora bien, la luz es la unción.
75 felipe
El bautismo es el Santo, la redención es el Santo del Santo, mientras que la cámara nupcial es el Santo de los Santos. El bautismo trae consigo la resurrección y la redención, mientras que ésta se realiza en la cámara nupcial. Mas la cámara nupcial se encuentra en la cúspide de Tú no serás capaz de en contraraquellos que hacen oración Jerusalén Jerusalén Jerusalén llamada «Santo de los Santos» el velo la cámara nupcial, sino la imagen Su velo se rasgó de arriba abajo, pues era preciso que algunos subieran de abajo arriba .76 felipe
Los que afirman: «Primero hay que morir y (luego) resucitar», se engañan. Si uno no recibe primero la resurrección en vida, tampoco recibirá nada al morir. En estos términos se expresan también acerca del bautismo, diciendo: «Gran cosa es el bautismo, pues quien lo recibe, vivirá.90 felipe
La unción es superior al bautismo, pues es por la unción por la que hemos recibido el nombre de cristianos, no por el bautismo. También a Cristo se le llamó (así) por la unción, pues el Padre ungió al Hijo, el Hijo a los apóstoles y éstos nos ungieron a nosotros. El que ha recibido la unción está en posesión del Todo: de la resurrección, de la luz, de la cruz y del Espíritu Santo. El Padre le otorgó todo esto en la cámara nupcial, Él (lo) recibió . Felipe 95
Por aquellos días, Jesús salió de Nazaret, que está en la región de Galilea, y Juan lo bautizó en el Jordán. En el momento de salir del agua, Jesús vio que el cielo se abría y que el Espíritu bajaba sobre él como una paloma. Y se oyó una voz del cielo, que decía: "Tú eres mi Hijo amado,[ a quien he elegido. Marcos 1:9-11
En cuanto Jesús fue bautizado y salió del agua, el cielo se le abrió y vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo, que decía: "Este es mi Hijo amado, a quien he elegido Mateo 3:16-17
Entonces Felipe, tomando como punto de partida el lugar de la Escritura que el etiope leía, le anunció la buena noticia acerca de Jesús. 36 Más tarde, al pasar por un sitio donde había agua, el funcionario dijo: Aquí hay agua; ¿hay algún inconveniente[c] para que yo sea bautizado? Entonces mandó parar el carro; y los dos bajaron al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó a Felipe, y el funcionario no lo volvió a ver; pero siguió su camino lleno de alegría. Hechos 8:35-36
El bautismo es símbolo que representa la experiencia espiritual de conversión que el nuevo creyente ha tenido. Esta experiencia, en esencia, es una muerte, una sepultura y una resurrección del nuevo creyente: muerte y sepultura al pecado y resurrección a una vida nueva. En el creyente se repite, espiritualmente, lo que fueron acontecimientos reales en Jesús; es decir, Jesús murió, fue sepultado y al tercer día resucitó. De manera que el bautismo tiene un significado espiritual. El bautismo representa, exteriormente, lo que el nuevo creyente experimentó interiormente en la salvación
Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas, y recobró la vista. Entonces se levantó y fue bautizado. Después comió y recobró las fuerzas, y se quedó algunos días con los creyentes que vivían en Damasco. Hechos 9:18-19
¿Cuál es el modo bíblico y correcto del bautismo?
Respuesta: Es por inmersión, esto es, sumergiendo completamente su cuerpo en agua. La iglesia Católica y ciertas iglesias protestantes practican lo que llaman el bautismo por aspersión, el cual consiste en rociar o derramar un poquito de agua sobre la cabeza de la persona. En defensa de este modo extraño de bautizar algunos dicen que el modo no importa; pero sí importa, porque el bautismo es símbolo, y debe practicarse en la forma en que Cristo y los apóstoles lo enseñaron y lo practicaron. El símbolo, para serlo, debe ser de cierta forma; si se cambia ésta, desaparece el símbolo. Por ejemplo: una mesa es una tabla horizontal sobre cuatro patas. Si le cambiamos la forma, podrá ser otro mueble, pero ya no una mesa.
Hay cuatro razones poderosas para que el bautismo sea por inmersión y sólo por inmersión: 1) Porque el término bautismo, en el idioma griego, significa "sumergir". Bautizar cualquier cosa es sumergirla en algo. 2) Porque el bautismo, como símbolo religioso, significa muerte, sepultura y resurrección. La inmersión en agua es el único modo adecuado de representar esto. 3) Porque era característico del bautismo bíblico, la abundancia de agua, y que el creyente entraba y salía del agua. Jesús mismo se bautizó en el río Jordán. Mateo 3:16; Juan 3:23; Hechos 8:3638. 4) Porque durante lo primeros dos siglos de cristianismo se bautizaba solamente por inmersión. En varias ciudades antiguas del oriente y en Roma misma, se han descubierto pilas que servían de bautisterios.
Jesús vino al mundo a señalar la senda para encontrar el camino del conocimiento. Más que ofrecer una serie de respuestas, lo que él buscaba era ser un estímulo para iniciar una búsqueda: «Buscad e inquirid sobre los caminos que debiérais seguir, pues no hay nada tan bueno como esto» (Enseñanza Autorizada; Texto de Nag Hammadi,34,20-23).
Un pensamiento:
Los cristianos ortodoxos rechazaban la idea gnóstica que el conocimiento de Dios pudiera lograrse conociéndose a sí mismo . Ellos postulaban el conocimiento de Dios sólo a través de Cristo: «Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a donde vas, ¿cómo podemos saber el camino?. Responde Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí». Este texto de Juan (Juan, 145-6) es contado levemente distinto por los evangelios gnósticos, El Diálogo del Salvador, por ejemplo, cuenta que cuando los discípulos hicieron esa pregunta a Jesús, éste respondió: «el lugar a que podéis llegar, ¡colocaos allí!.» El Evangelio de Tomás relata que Jesús se habría limitado a decir: «Hay luz dentro de un hombre de luz e ilumina al hombre entero. Si no brilla es oscuridad». Ambos dichos lo que hacen claramente es dirigir al hombre hacia sí mismo, hacia la «luz de adentro».
Para los gnósticos, los ortodoxos «no buscan ... a Dios ... no inquieren acerca de Dios... el hombre insensato oye la llamada, pero ignora el lugar de donde ha sido llamado. Y no pregunta, durante la prédica, ¿Dónde está el templo en que debería entrar para adorar? (Enseñanza autorizada, 33, 3-44). Se limitan a creer las prédicas que oyen, sin hacer preguntas, aceptando el culto y, lo que es peor, censurando a quienes preguntan acerca de su salvación».
Ya que la ignorancia, y no el pecado es lo que causa el sufrimiento de los hombres, el movimiento gnóstico valora sobre todo el conocimiento. Y como el más importante, el autoconocimiento, que es percepción íntima. Careciendo de él, la persona tiene la sensación de ser movida por impulsos que no entiende. Esta
es una idea totalmente moderna, compartida hoy por la psiquiatría. La mayoría de la gente vive en el olvido, o, por decirlo en términos contemporáneos, en el inconsciente. Y al permanecer inconsciente de su propio ser, el hombre pierde sus raíces.
Quien es ignorante, «creatura del olvido», (Evangelio de la verdad) no puede experimentar satisfacción.
Una persona así, sólo vive en deficiencia. Y la deficiencia consiste en ignorancia: «como con la ignorancia de alguien, cuando llega a tener conocimiento, su ignorancia se evapora por sí sola, del mismo modo que la oscuridad desaparece cuando aparece la luz, también la deficiencia se evapora con la satisfacción». (Diálogo del Salvador; 177)
La ignorancia de uno mismo es, por lo tanto, para los gnósticos una forma de autodestrucción: «Si uno no entiende como nació el fuego, se quemará en él, porque no conoce su raíz. Si uno no entiende primero el agua, no sabe nada... Si uno no entiende como nació el viento que sopla, correrá con él. Si uno no entiende como nació el cuerpo que lleva, perecerá con él... Quienquiera que no entienda como vino, no entenderá cómo se irá... (Diálogo del Salvador;177).
La psicoterapia y los gnósticos están de acuerdo al decir que la psiquis lleva dentro de sí el potencial para la liberación o la destrucción. Según el Evangelio de Tomás, Jesús habría dicho «Si sacas lo que está dentro de tí, lo que saques te salvará. Si no sacas lo que está dentro de tí, lo que no saques te destruirá. Reconoce lo que está ante tus ojos y lo que está oculto te será revelado».
Silvano, cuyas Enseñanzas se encontraban entre los textos encontrados en Nag Hammadi pide: «Poned fin al sueño que pesa con fuerza sobre vosotros. Partid del olvido que os llena de tinieblas ... ¿Por qué perseguís la oscuridad, aunque la luz esté a vuestra disposición? ... La Sabiduría os llama y, pese a ello, vosotros deseáis la necedad... Un hombre necio ... sigue los caminos del deseo de toda pasión. Nada en los deseos de la vida y se ha ido a pique ... es como un barco que el viento zarandea de un lado a otro y como un caballo suelto que no tiene jinete. Porque este (caballo) necesitaba al jinete, que es la razón... , antes que todo lo demás... conócete a ti mismo».
El Evangelio de Tomás advierte que el descubrimiento provoca una gran confusión interior. «Jesús dijo: «Que aquél que busca siga buscando hasta que encuentre. Cuando encuentre, se turbará. Cuando se turbe, quedará asombrado y gobernará sobre todas las cosas»
Los gnósticos cristianos interpretaban el Reino de Dios no como un hecho real esperado en la historia, sino como una transformación interna: «Jesús dice: Si aquellos que os guían os dicen: Mirad, el Reino está en el cielo, entonces los pájaros llegarán antes que vosotros. Si os dicen: Está en el mar, entonces, los peces llegarán antes que vosotros. En vez de ello es un estado de autodescubrimiento. El Reino de Dios está dentro de vosotros y fuera de vosotros. Cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y os daréis cuenta de que sois los hijos del Padre que vive. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, entonces moráis en la pobreza y vosotros sois esa pobreza» (Evangelio de Tomás).
Conocimiento Salvador.
El gnóstico se salva mediante el conocimiento. Pero, ¿de qué se salva?. La doctrina gnóstica, por lo mismo que no existe una iglesia unificadora de criterios, es riquísima. Se pueden encontrar entre ellas infinidad de explicaciones sobre la creación del mundo y del hombre, sobre el papel del hombre en el mundo, la reencarnación, la resurrección de Cristo, el concepto de divinidad, entre otras. Sin embargo, hay principios en los que todos están más o menos de acuerdo. Es así que podemos decir que el conocimiento libera al hombre, en primer lugar de su cuerpo. El cuerpo es considerado una prisión del propio yo: «Yo soy un dios, hijo de dioses, brillante, centellante, resplandeciente, radiante, perfumado y hermoso, pero ahora he caído en la miseria. Innumerables y repugnantes diablos se apoderaron de mí y me redujeron a la impotencia» (Texto kanteo). «Yo sufro en mi vestimenta corporal a la que ellos me trajeron y me arrojaron». (Ginzá) .
El cuerpo es algo ajeno, que debemos soportar. Es una «tumba», una «prisión», un «cadáver», un «compañero indeseable», un «intruso», un «dragón devorador». Es un instrumento de humillación y sufrimiento, que hunde al espíritu en un sopor abyecto, en el «degradante olvido de su origen».
El cuerpo en este nivel es necesario y bien administradito no atrapa nada
Y no sólo el cuerpo domina al hombre, sino también un conjunto de pasiones, de demonios que penetran en su alma produciendo en ella deseos inferiores y groseros. El hombre posee dos almas: un alma celeste, su verdadero «yo» y un alma inferior puesta en él por los demonios para obligarlo a pecar.
En segundo lugar, el hombre gnóstico se siente arrojado a un mundo ajeno, absurdo, con el que no tiene afinidad. El mundo es el sitio de la muerte, la fealdad y el mal. «Libéranos de la oscuridad de este mundo al que hemos sido arrojados».
Según algunos gnósticos, no hay un mundo sino una multitud innumerable de mundos inacabados. Este que habitamos se halla rodeado por «tinieblas exteriores», por «un gran mar» que no es otro que el firmamento, que son barreras que impiden la evasión fuera de él.
El cosmos visible es el dominio de la sucesión de nacimientos y muertes, la región en que se hallan aprisionadas las almas superiores desde su caída a la materia. La mayor parte de los gnósticos cree en la reencarnación, lo que da optimismo a su visión . La suerte de los hombres inferiores sólo es desesperada para esta encarnación, ya que nada impide que en encarnaciones posteriores vayan transformándose en seres «espirituales».
Arrojado al mundo, el hombre aspira desesperadamente a un «más allá» que es donde se encuentra la verdadera vida, en libertad y plenitud. El hombre -dicen los gnósticos- tiene dentro de sí un principio divino exiliado aquí abajo. Mediante el conocimiento, él reconoce su origen y así se salva: «el conocimiento del hombre es el comienzo de la perfección».
El hombre está en el mundo, pero no es del mundo. El mundo y su existencia en él es algo malo ya que es una mezcla violenta y anormal de dos naturalezas o dos modos de ser contrarios e irreconciliables, con exigencias opuestas.
Si el mundo es malo, el lugar donde las almas sufren, ¿quién lo creó? ¿porqué lo creó?. Existen muchas y complejas explicaciones entre los gnósticos sobre quién habría creado este mundo tan imperfecto. Sin embargo, en general, siempre vuelve la idea que el mundo no fue creado por el verdadero Dios, sino por un poder inferior. El Demiurgo (Dios creador) es presentado con frecuencia como un obrero inexperto que se esfuerza por copiar la obra del verdadero Dios.
Si bien la gnosis es una actitud fundamentalmente dualista que opone al mundo y Dios, la luz y las tinieblas, lo superior y lo inferior, el hombre participa tanto del mundo inferior como de la naturaleza divina. Es un destello luminoso aprisionado en la carne. El alma, la parte superior del hombre es siempre un fragmento luminoso sustraído de la divinidad y aprisionado en la tierra. El problema es saber cómo el alma - chispa divina extraviada en la tierra - puede retornar a las regiones de donde ha caído.
La gnosis es reminiscencia: recuerda al elegido su primer estado: «Si estás hecho de vida y de luz y adviertes que esa es tu naturaleza, volverás a la vida y a la luz». El hombre que recibe la «luz», separa de él las pasiones que lo dominaban. La gnosis es el conocimiento del camino hacia lo alto y de los medios empleados para seguirlo. «Pero el hombre sólo puede llegar a ella si advierte que él mismo es, en pequeño, el mundo entero. El hombre es un microcosmos donde aparecen todos los poderes y sustancias del macrocosmos. Se compone de materia, pero contiene también el Logos, el Espíritu divino viviente que reina sobre las regiones superiores del Cosmos».
El gnóstico es individualista, no puede aceptar como acto de fe lo que digan otros. Sólo basándose en la experiencia inmediata podrá estar seguro de haber alcanzado realmente la gnosis. Para él, no hay nada comparable con la propia experiencia.
Señor, hay muchos alrededor del aljibe, pero no hay nadie dentro del aljibe. Dijo Yeshua: Muchos están ante la puerta, pero son los solitarios los que entrarán en la cámara nupcial. evangelio segun tomas 74-75
Alrededor del aljibe significa ignorancia, una búsqueda parcial del gozo en lo exterior, lo teórico, lo dogmático, el ritual.
En este contexto, permanecer solitario significa haberse establecido dentro, en soledad sin dualidad dialogando con el Creador. Entonces entramos en la cámara nupcial.
Dijo Yeshua: El reino del Padre se parece a un comerciante poseedor de mercancías, que encontró una perla. Ese comerciante era sabio: vendió sus mercancías y compró aquella perla única. Buscad vosotros también el tesoro imperecedero allí donde no entran ni polillas para devorarlo ni gusano para destruirlo. Evangelio según Tomas 76.
La condición del amor, realizada en la consciencia, sin imposición, como una realidad ésta es la perla de la vida, donde nada perece ni es comido por las polillas o los gusanos.
El Bautismo
Hoy el mundo cristiano deberia de celebrar tres eventos, pero parece que solo se celebra una, se debe de celebrar la epifania en sus tres sentido Jesús toma una presencia humana en la tierra, es decir Jesús se "da a conocer", la visita de los reyes magos y el bautismo de Jesus
La palabra española bautismo viene del griego koiné báptisma, y ésta, a su vez, del griego clásico bapto, verbo limitado progresivamente al sentido de «teñir», sustituido por baptízo / βαπτιζειν o βαπτειν, que significa: «sumergir», «zambullir», «hundir» (en el agua).
Dado que el agua naturalmente lava o purifica, en muchas culturas o religiones antiguas ya desaparecidas o aún vigentes, se ha acostumbrado realizar con agua un rito de "purificación", simbolizando arrepentimiento por las faltas cometidas. Actualmente, en la India por ejemplo, cientos de miles de hindúes entran al Río Ganges en Benarés en ceremonias impresionantes tanto por el número de los devotos y la intensidad de su devoción como del entorno mismo en que se verifican los ritos.
En Palestina, en tiempos de Jesucristo, apareció Juan, su primo, bautizando en el río Jordán, instando a los judíos a arrepentirse de sus pecados: "Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos... Yo os bautizo en agua para la conversión" (Mt.3,2;1 l).
Pero aparte de las disposiciones personales de los que entran al río Ganges o aquellos bautizados en el río Jordán por San Juan, solamente en el agua, dichos ritos bautismales no tenían ni tienen en realidad eficacia alguna para perdonar los pecados, si no se toma en el sentido de una nuevo comienso, una nueva vida, guiada por Dios, por eso no tiene sentido bautisar a un bebe.
Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos los miembros del cuerpo, aunque muchos, son un solo cuerpo, así es con Cristo. Uno en el Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo - Judíos o griegos, esclavos o libres - y todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. (1Corintios 12,12-13)
Jesús comenzó a predicar a los 30 años de edad. Antes realiso el bautismo por Juan el Bautista.
Mandeismo:Las ceremonias más importantes, y también la más antigua, son el bautismo (masbuta) y "ascenso de las ceremonias de alma" (masiqta).
El bautismo se lleva a cabo el domingo (habshaba), el primer día de la semana, que es para la mandeos, un día de fiesta. Bautismo consiste en una triple inmersión completa en el manto blanco del sacro (resta), un triple "firma" de la frente con el agua, un triple trago de agua y la coronación con una corona de mirto. A continuación en la orilla de una unción de la frente con el aceite, una comunión sencilla de pan y agua, y el apretón de manos de la "verdad" (Kushta). El bautismo sólo puede tener lugar en el que fluye (= vida) de agua, por lo tanto, en los ríos. Todos los ríos aptos para el bautismo al descubierto el nombre de Jordan (Yardana). Se cree que estos Jordan se alimentan desde el mundo celestial de la Luz. El principal propósito y el significado del bautismo es la primera vez que la mandea, por inmersión en el Jordán, entra en comunión con el mundo de la Luz, recibiendo así una parte de la salvación. Y en segundo lugar, recibe una purificación de las transgresiones y pecados. Así como una vez en los seres primitivos tiempos de la luz Adam bautizados en primer lugar, la mandea considera que en el bautismo el Mundo de la Luz está presente y participa de forma activa. Sin el bautismo, no mandea (o su alma) puede pasar al otro mundo.
El rito importante, la ascensión del alma al mundo de la Luz. Es un rasgo característico de la religión mandea para resolver el problema de la muerte por la creencia firme en la vida después del alma. Para el mandeos, el destino del alma es una preocupación principal. Un gran número de representaciones rituales son desarrollados con este fin. Estos incluyen, entre algunos otros rituales, ciertas comidas ceremoniales. Servicio de comidas en la memoria de los muertos, como las ceremonias de bautismo, pertenecen a casi todas las fiestas mandea y así revelar una parte importante de la religión. La masa de los muertos tiene un valor simbólico en relación con el renacimiento del alma, y ayuda al alma en su peligroso viaje a través de "los lugares de detención" o purgatorio (matarata) al mundo de la Luz.
Mandaean Associations Union
El bautismo que recibió Jesús de manos de Juan el Bautista es completamente diferente al que reciben los cristianos hoy día.
El bautismo de Jesús no era un sacramento, tampoco Jesús lo puso como sacramento. El bautismo era una señal penitencial. Juan lo administraba a aquella persona que cambiara de vida y procurara seguir su predicación penitencial. Juan exigía la conversión, el cambio de vida, como condición para recibir su bautismo. El bautismo de Juan se llama "bautismo de penitencia para el perdón de los pecados" (Mc 1,4 Lc 3,3). Sin embargo, no es un bautismo suficiente para alcanzar la salvación de Dios como lo es el bautismo instituido por Jesús. El bautismo de Juan tampoco comunica la participación en la vida del Espíritu Santo. Tal diferencia aparece clara, tanto en los evangelios como en los Hechos de los Apóstoles, con la oposición de los términos "agua" y "Espíritu Santo" que usan cuando se refieren al bautismo de Juan y al instituido por Jesús.
El bautismo de Juan es bautismo de agua solamente. El bautismo instituido por Jesús es un bautismo del Espíritu Santo (Mc 1,8). A veces, el bautismo de Jesús es llamado también bautismo "de fuego": “Yo les bautizo en agua para la conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no soy digno de desatarle las sandalias. El les bautizará en Espíritu Santo y fuego.” (Mt 3,11 Mc 1,8 Lc 3,16 Jn 1,33 Hech 1,5 Hech 11,16
¿Por qué, entonces, Jesús fue bautizado por Juan? ¿Necesitaba convertirse, cambiar de vida?
Jesús no necesitaba ser bautizado por Juan, porque no tenía que cambiar de vida. Pero se somete al bautismo de Juan porque de hecho, iba a comenzar "una nueva vida": su ministerio público, la predicación del reino de Dios. Jesús siguió la costumbre que tenían muchos judíos de la época. Dice la Palabra que Jesús se hizo semejante a todos los hombres en todo (Flp 2,7). Por esto Juan, quien sabía quién era Jesús, rehusaba bautizarlo (Mt 3,14).
Jesús cuando fue a que Juan lo bautizara lo que hizo fue un acto de humildad Mt: 3,15
Hay personas que dicen que como Jesús se bautizó de adulto, es mejor bautizar sólo a los adultos. Esto no es verdad. El bautismo que confiere la Iglesia es distinto. Son cosas muy diferentes. El bautismo de la Iglesia es un sacramento, el otro no.
La paloma y la voz del cielo.
La narración de Mateo no puede tomarse al pie de la letra. Cuando nos acercamos a la Biblia tenemos que darnos cuenta que nos explica las cosas según la mentalidad de la época, no con nuestra mentalidad de hoy. San Mateo usa un género literario que se llama "teofanía" ( indica la manifestación de Dios perceptible sensiblemente, o sea, que lo podamos ver ). Para elaborar una teofanía el autor usa muchos elementos: simbolismo, figuras humanas, señales, fenómenos naturales empleados con frecuencia, mostrados como fuerzas terribles e incontrolables. Ejemplo de teofanías:
* Gn 18: Dios se apareció a Abraham en forma humana.
* Gn 26, 2: Dios se mostró a Isaac.
* Gn 32,25-31: se mostró a Jacob y luchó con él.
* Ex 19,16 Ex 20,18: Dios se mostró mediante fenómenos de la naturaleza: truenos, rayos, relámpagos, fuego, humareda, nube.
En el bautismo de Jesús, Mateo usa este modo de escribir. Por eso aparecen los cielos que se abren, la paloma como figura del Espíritu Santo y la voz que vienen de lo alto, del cielo.
La paloma tiene un gran significado simbólico en el Antiguo Testamento: Gn 1, 2 Gn 2,7 . Llegó a simbolizar al Espíritu Santo. En el Antiguo Testamento se simbolizaba el viento, el soplo de Dios con alas.
La voz simboliza la presencia de Dios Padre.
En resumen: Lo que nos quiere decir Mateo en este texto con la forma propia de su tiempo es que: Jesús es el enviado de Dios, para traer la buena nueva a otros pueblos que no la habian recibdo de los otros enviados. El Espíritu Santo actúa en formando al humano nuevo.
¿QUÉ ES EL BAUTISMO?
El Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1213 define así al Bautismo: "es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el Espíritu y la puerta de acceso a los otros Sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y hechos partícipes de su misión".
Un nuevo nacimiento
La palabra clave de la definición es "regenerados" o sea, que somos generados nuevamente, nacidos de nuevo. En efecto, cuando el fariseo Nicodemo, de noche, visita a Jesucristo, recibe del Señor la siguiente noticia: "En verdad te digo, nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo, de lo alto" (Jn.3,3). Así como nacemos a la vida natural por medio de los padres, nacemos a otra vida superior en el Bautismo. Cuando Jesús dijo: "He venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia" (Jn.10,10), nos estaba prometiendo no la vida natural que se adquiere por la unión conyugal, sino la Vida Divina que él tiene desde la eternidad, como Hijo de Dios. Es designio eterno de Dios el que los hombres lleguemos a participar de su Divinidad. Es lo que llamamos Gracia Santificante.
Por encima de todo lo que nos proporciona el Bautismo, está el prodigio de llegar a ser divinizados por el agua y el Espíritu Santo en el sencillo rito del Bautismo. Es el momento más importante de nuestras vidas. Si debemos agradecer a nuestros padres naturales el habernos comunicado la vida humana, ¡cómo podremos agradecer a Dios el comunicarnos su Vida Divina! La Gracia es evidentemente el don más extraordinario y preciado
Después de estas consideraciones es fácil comprender la excelencia de nuestro Bautismo. A partir del Don preciosísimo de la Gracia, que no solamente limpia nuestra alma de todo pecado sino que nos comunica la misma Vida Divina haciéndonos Santos, y nos da la posibilidad de gozar después de la muerte, de la felicidad de Dios mismo, comprendemos que el día más importante de nuestras vidas no fue el de nuestro nacimiento natural que festejamos en los cumpleaños, sino nuestro nacimiento por el Bautismo a una vida superior. Es por eso que muchos cristianos festejamos el aniversario de nuestro Bautismo.
El conocimiento de la grandeza del Bautismo fue lo que llevó a decir a una camarera del Rey de Francia, cuando éste le reclamó diciendo: "¡Mira que soy el Rey de Francia!" "¿Y no sabéis Vos -dijo la mujer- que yo soy hija de Dios por mi Bautismo?"
Si ciertamente la Sagrada Eucaristía es la cumbre de los Sacramentos ya que nos da no solamente la Gracia sino al Autor mismo de la Gracia, sin embargo es el Bautismo aún más necesario que ella, pues siendo la Eucaristía el alimento supremo del alma, no podemos alimentarla si antes no nace a la Vida Divina.

La visita de los reyes
El origen de la epifania
La palabra española bautismo viene del griego koiné báptisma, y ésta, a su vez, del griego clásico bapto, verbo limitado progresivamente al sentido de «teñir», sustituido por baptízo / βαπτιζειν o βαπτειν, que significa: «sumergir», «zambullir», «hundir» (en el agua).
Dado que el agua naturalmente lava o purifica, en muchas culturas o religiones antiguas ya desaparecidas o aún vigentes, se ha acostumbrado realizar con agua un rito de "purificación", simbolizando arrepentimiento por las faltas cometidas. Actualmente, en la India por ejemplo, cientos de miles de hindúes entran al Río Ganges en Benarés en ceremonias impresionantes tanto por el número de los devotos y la intensidad de su devoción como del entorno mismo en que se verifican los ritos.
En Palestina, en tiempos de Jesucristo, apareció Juan, su primo, bautizando en el río Jordán, instando a los judíos a arrepentirse de sus pecados: "Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos... Yo os bautizo en agua para la conversión" (Mt.3,2;1 l).
Pero aparte de las disposiciones personales de los que entran al río Ganges o aquellos bautizados en el río Jordán por San Juan, solamente en el agua, dichos ritos bautismales no tenían ni tienen en realidad eficacia alguna para perdonar los pecados, si no se toma en el sentido de una nuevo comienso, una nueva vida, guiada por Dios, por eso no tiene sentido bautisar a un bebe.
Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos los miembros del cuerpo, aunque muchos, son un solo cuerpo, así es con Cristo. Uno en el Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo - Judíos o griegos, esclavos o libres - y todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. (1Corintios 12,12-13)
Jesús comenzó a predicar a los 30 años de edad. Antes realiso el bautismo por Juan el Bautista.
Mandeismo:Las ceremonias más importantes, y también la más antigua, son el bautismo (masbuta) y "ascenso de las ceremonias de alma" (masiqta).
El bautismo se lleva a cabo el domingo (habshaba), el primer día de la semana, que es para la mandeos, un día de fiesta. Bautismo consiste en una triple inmersión completa en el manto blanco del sacro (resta), un triple "firma" de la frente con el agua, un triple trago de agua y la coronación con una corona de mirto. A continuación en la orilla de una unción de la frente con el aceite, una comunión sencilla de pan y agua, y el apretón de manos de la "verdad" (Kushta). El bautismo sólo puede tener lugar en el que fluye (= vida) de agua, por lo tanto, en los ríos. Todos los ríos aptos para el bautismo al descubierto el nombre de Jordan (Yardana). Se cree que estos Jordan se alimentan desde el mundo celestial de la Luz. El principal propósito y el significado del bautismo es la primera vez que la mandea, por inmersión en el Jordán, entra en comunión con el mundo de la Luz, recibiendo así una parte de la salvación. Y en segundo lugar, recibe una purificación de las transgresiones y pecados. Así como una vez en los seres primitivos tiempos de la luz Adam bautizados en primer lugar, la mandea considera que en el bautismo el Mundo de la Luz está presente y participa de forma activa. Sin el bautismo, no mandea (o su alma) puede pasar al otro mundo.
El rito importante, la ascensión del alma al mundo de la Luz. Es un rasgo característico de la religión mandea para resolver el problema de la muerte por la creencia firme en la vida después del alma. Para el mandeos, el destino del alma es una preocupación principal. Un gran número de representaciones rituales son desarrollados con este fin. Estos incluyen, entre algunos otros rituales, ciertas comidas ceremoniales. Servicio de comidas en la memoria de los muertos, como las ceremonias de bautismo, pertenecen a casi todas las fiestas mandea y así revelar una parte importante de la religión. La masa de los muertos tiene un valor simbólico en relación con el renacimiento del alma, y ayuda al alma en su peligroso viaje a través de "los lugares de detención" o purgatorio (matarata) al mundo de la Luz.
Mandaean Associations Union
El bautismo que recibió Jesús de manos de Juan el Bautista es completamente diferente al que reciben los cristianos hoy día.
El bautismo de Jesús no era un sacramento, tampoco Jesús lo puso como sacramento. El bautismo era una señal penitencial. Juan lo administraba a aquella persona que cambiara de vida y procurara seguir su predicación penitencial. Juan exigía la conversión, el cambio de vida, como condición para recibir su bautismo. El bautismo de Juan se llama "bautismo de penitencia para el perdón de los pecados" (Mc 1,4 Lc 3,3). Sin embargo, no es un bautismo suficiente para alcanzar la salvación de Dios como lo es el bautismo instituido por Jesús. El bautismo de Juan tampoco comunica la participación en la vida del Espíritu Santo. Tal diferencia aparece clara, tanto en los evangelios como en los Hechos de los Apóstoles, con la oposición de los términos "agua" y "Espíritu Santo" que usan cuando se refieren al bautismo de Juan y al instituido por Jesús.
El bautismo de Juan es bautismo de agua solamente. El bautismo instituido por Jesús es un bautismo del Espíritu Santo (Mc 1,8). A veces, el bautismo de Jesús es llamado también bautismo "de fuego": “Yo les bautizo en agua para la conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no soy digno de desatarle las sandalias. El les bautizará en Espíritu Santo y fuego.” (Mt 3,11 Mc 1,8 Lc 3,16 Jn 1,33 Hech 1,5 Hech 11,16
¿Por qué, entonces, Jesús fue bautizado por Juan? ¿Necesitaba convertirse, cambiar de vida?
Jesús no necesitaba ser bautizado por Juan, porque no tenía que cambiar de vida. Pero se somete al bautismo de Juan porque de hecho, iba a comenzar "una nueva vida": su ministerio público, la predicación del reino de Dios. Jesús siguió la costumbre que tenían muchos judíos de la época. Dice la Palabra que Jesús se hizo semejante a todos los hombres en todo (Flp 2,7). Por esto Juan, quien sabía quién era Jesús, rehusaba bautizarlo (Mt 3,14).
Jesús cuando fue a que Juan lo bautizara lo que hizo fue un acto de humildad Mt: 3,15
Hay personas que dicen que como Jesús se bautizó de adulto, es mejor bautizar sólo a los adultos. Esto no es verdad. El bautismo que confiere la Iglesia es distinto. Son cosas muy diferentes. El bautismo de la Iglesia es un sacramento, el otro no.
La paloma y la voz del cielo.
La narración de Mateo no puede tomarse al pie de la letra. Cuando nos acercamos a la Biblia tenemos que darnos cuenta que nos explica las cosas según la mentalidad de la época, no con nuestra mentalidad de hoy. San Mateo usa un género literario que se llama "teofanía" ( indica la manifestación de Dios perceptible sensiblemente, o sea, que lo podamos ver ). Para elaborar una teofanía el autor usa muchos elementos: simbolismo, figuras humanas, señales, fenómenos naturales empleados con frecuencia, mostrados como fuerzas terribles e incontrolables. Ejemplo de teofanías:
* Gn 18: Dios se apareció a Abraham en forma humana.
* Gn 26, 2: Dios se mostró a Isaac.
* Gn 32,25-31: se mostró a Jacob y luchó con él.
* Ex 19,16 Ex 20,18: Dios se mostró mediante fenómenos de la naturaleza: truenos, rayos, relámpagos, fuego, humareda, nube.
En el bautismo de Jesús, Mateo usa este modo de escribir. Por eso aparecen los cielos que se abren, la paloma como figura del Espíritu Santo y la voz que vienen de lo alto, del cielo.
La paloma tiene un gran significado simbólico en el Antiguo Testamento: Gn 1, 2 Gn 2,7 . Llegó a simbolizar al Espíritu Santo. En el Antiguo Testamento se simbolizaba el viento, el soplo de Dios con alas.
La voz simboliza la presencia de Dios Padre.
En resumen: Lo que nos quiere decir Mateo en este texto con la forma propia de su tiempo es que: Jesús es el enviado de Dios, para traer la buena nueva a otros pueblos que no la habian recibdo de los otros enviados. El Espíritu Santo actúa en formando al humano nuevo.
¿QUÉ ES EL BAUTISMO?
El Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1213 define así al Bautismo: "es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el Espíritu y la puerta de acceso a los otros Sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y hechos partícipes de su misión".
Un nuevo nacimiento
La palabra clave de la definición es "regenerados" o sea, que somos generados nuevamente, nacidos de nuevo. En efecto, cuando el fariseo Nicodemo, de noche, visita a Jesucristo, recibe del Señor la siguiente noticia: "En verdad te digo, nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo, de lo alto" (Jn.3,3). Así como nacemos a la vida natural por medio de los padres, nacemos a otra vida superior en el Bautismo. Cuando Jesús dijo: "He venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia" (Jn.10,10), nos estaba prometiendo no la vida natural que se adquiere por la unión conyugal, sino la Vida Divina que él tiene desde la eternidad, como Hijo de Dios. Es designio eterno de Dios el que los hombres lleguemos a participar de su Divinidad. Es lo que llamamos Gracia Santificante.
Por encima de todo lo que nos proporciona el Bautismo, está el prodigio de llegar a ser divinizados por el agua y el Espíritu Santo en el sencillo rito del Bautismo. Es el momento más importante de nuestras vidas. Si debemos agradecer a nuestros padres naturales el habernos comunicado la vida humana, ¡cómo podremos agradecer a Dios el comunicarnos su Vida Divina! La Gracia es evidentemente el don más extraordinario y preciado
Después de estas consideraciones es fácil comprender la excelencia de nuestro Bautismo. A partir del Don preciosísimo de la Gracia, que no solamente limpia nuestra alma de todo pecado sino que nos comunica la misma Vida Divina haciéndonos Santos, y nos da la posibilidad de gozar después de la muerte, de la felicidad de Dios mismo, comprendemos que el día más importante de nuestras vidas no fue el de nuestro nacimiento natural que festejamos en los cumpleaños, sino nuestro nacimiento por el Bautismo a una vida superior. Es por eso que muchos cristianos festejamos el aniversario de nuestro Bautismo.
El conocimiento de la grandeza del Bautismo fue lo que llevó a decir a una camarera del Rey de Francia, cuando éste le reclamó diciendo: "¡Mira que soy el Rey de Francia!" "¿Y no sabéis Vos -dijo la mujer- que yo soy hija de Dios por mi Bautismo?"
Si ciertamente la Sagrada Eucaristía es la cumbre de los Sacramentos ya que nos da no solamente la Gracia sino al Autor mismo de la Gracia, sin embargo es el Bautismo aún más necesario que ella, pues siendo la Eucaristía el alimento supremo del alma, no podemos alimentarla si antes no nace a la Vida Divina.

La visita de los reyes
El origen de la epifania
Visita de los Reyes
De cómo los magos llegaron con presentes, para Jesús recién nacido
XI 1. Y José y María continuaron con el niño en la caverna, a escondidas y sin mostrarse en público, para que nadie supiese nada. Pero al cabo de tres días, es decir. el 23 de tébeth, que es el 9 de enero, he aquí que los magos de Oriente, que habían salido de su país hacía nueve meses, y que llevaban consigo un ejército numeroso, llegaron a la ciudad de Jerusalén. El primero era Melkon, rey de los persas; el segundo, Gaspar, rey de los indios; y el tercero, Baltasar, rey de los árabes. Y los jefes de su ejército, investidos del mando general, eran en número de doce. Las tropas de caballería que los acompañaban, sumaban doce mil hombres, cuatro mil de cada reino. Y todos habían llegado, por orden de Dios, de la tierra de los magos, su patria, situada en las regiones de Oriente. Porque, como ya hemos referido, tan pronto el ángel hubo anunciado a la Virgen María su futura maternidad, marchó, llevado por el Espíritu Santo, a advertir a los reyes que fuesen a adorar al niño recién nacido. Y ellos, habiendo tomado su decisión, se reunieron en un mismo sitio, y la estrella que los precedía, los condujo, con sus tropas, a la ciudad de Jerusalén, después de nueve meses de viaje.
2. Y acamparon en los alrededores de la ciudad, donde permanecieron tres días, con los príncipes de sus reinos respectivos. Aunque fuesen hermanos e hijos de un mismo padre, ejércitos de lenguas y nacionalidades diversas caminaban en su séquito. El primer rey, Melkon, aportaba, como presentes, mirra, áloe, muselina, púrpura, cintas de lino, y también los libros escritos y sellados por el dedo de Dios. El segundo rey, Gaspar, aportaba, en honor del niño, nardo, cinamomo, canela e incienso. Y el tercer rey, Baltasar, traía consigo oro, plata, piedras preciosas, perlas finas y zafiros de gran precio.
3. Y, cuando llegaron a la ciudad de Jerusalén, el astro que los precedía, ocultó momentáneamente su luz, por lo que se detuvieron e hicieron alto. Y los reyes de los magos y las numerosas tropas de sus caballeros se dijeron los unos a los otros: ¿Qué hacer ahora, y en qué dirección marchar? Lo ignoramos, porque la estrella nos ha guiado hasta hoy, y he aquí que acaba de desaparecer., abandonándónos y dejándonos en angustioso apuro. Vamos, pues, a informarnos respecto al niño, y busquemos el lugar exacto en que esté, y después proseguiremos nuestra ruta. Y todos convinieron unánimemente en que esto era lo más puesto en razón.
4. Y el rey Herodes, al ver la numerosa caballería que acampaba, amenazadora, alrededor de la ciudad, concibió vivo temor. Y, poniéndose a reflexionar, se dijo: ¿Quiénes son esos hombres que acampan ahí con un ejército numeroso, y que disponen de una fuerza enorme, de tesoros, de vastas riquezas y de objetos de lujo? Ninguno de ellos ha venido a presentarse a mí, y sus jefes son en tal medida grandes y victoriosos, que no han dado un solo paso para cumplimentarme. Luego el rey mandó llamar a los príncipes de su corte y a sus más altos dignatarios y, reunidos en concejo, se dijeron los unos a los otros: ¿Cómo obraremos con esas gentes, que traen un ejército numeroso a sus órdenes, y que son jefes aguerridos?
5. Y los príncipes dijeron a Herodes: ¡Oh rey, ordena que se guarde bien esta ciudad por los guerreros de tu guardia, no sea que esos extranjeros la sorprendan clandestinamente, se apoderen de ella a viva fuerza, y conduzcan a los habitantes en cautividad! El rey repuso: Habláis bien, pero valgámonos antes de medios amistosos, y después veremos. Y los príncipes dijeron: ¡Oh rey, dispón que todas tus tropas se reúnan, que desplieguen vigilante energía, y que se mantengan atentas y sobre las armas! Y, en el ínterir, enviad a esas gentes como diputados a varones hábiles, que vayan a parlamentar con ellos, y que les pregunten, al justo y en detalle, de dónde vienen y adónde van.
6. Entonces Herodes eligió a tres príncipes, hombres doctos y letrados, para que fuesen a entrevistarse con los extranjeros de parte suya. Y, llegando a éstos, unos y otros se saludaron con mutua consideración, y se sentaron. Y los príncipes dijeron: Hombres venerables y reyes poderosos, explicadnos el motivo de vuestro advenimiento a nuestro país. Los magos dijeron: ¿Por qué nos hacéis esa pregunta, si somos nosotros los que venimos a interrogaros? Procedemos de Persia, comarca lejana, y tenemos prisa en proseguir nuestra ruta. Los príncipes dijeron: Escuchadnos, por amor de Dios. Nuestro rey está en la ciudad, y, al notar que os establecíais aquí en observación, esperaba que os presentaseis a él, pues querría veros, oíros, hablaros, y conversar con vosotros. Mas, como no os apresuraseis a ir a visitarlo, nos ha enviado en vuestra busca, para invitaros a que os personéis en su palacio, a fin de informarse, con todo respeto, de vuestras intenciones, y saber lo que deseáis.
7. Los magos dijeron: ¿Y para qué nos requiere vuestro rey? Si él tiene alguna cuestión que plantearnos, nosotros, por nuestra parte, nada tenemos que ver, nada que oír, nada que manifestar a nadie. Los príncipes dijeron: ¿Venís, pues, como amigos o con designios violentos? Los magos dijeron: Libre y gozosamente hemos venido de nuestra nación aquí. Nadie nos ha sometido a semejante interrogatorio, ¡y vosotros pretendéis ahora sondearnos! Los príncipes dijeron: El rey es quien nos ha mandado venir a veros, a oíros y a hablaros. Desde que habéis acampado en las afueras, un olor de esencias aromáticas ha salido de vuestras tiendas, y llenado toda nuestra ciudad. ¿Sois mercaderes, que os dedicáis al gran comercio, o poderosos señores familiares de reyes, que traéis en abundancia perfumes refinados de todas las flores preciosas, los cuales tratan de cambiar en algún país rico? Los magos dijeron: Nada de eso somos, ni nada tenemos que vender, y sólo preguntamos por nuestro camino.
8. Los príncipes preguntaron: ¿Qué camino? Y los magos contestaron: Aquel por el que el Señor nos conducirá, en la justicia, hasta el país del bien. Por orden de Dios y de común acuerdo, hemos venido aquí. Hace nueve meses que nos pusimos en marcha, y no pudimos aún llegar a tiempo a nuestro destino. La estrella que nos guiaba, nos precedía de continuo, y, al terminar cada etapa de nuestro viaje, se estacionaba sobre nuestras cabezas. Cuando, puestos de nuevo en camino, apresurábamos la marcha, la estrella, dejada atrás, tomaba otra vez la delantera, y así hasta este lugar. Ahora, su luz, ha desaparecido de nuestra vista, y, sumidos en la incertidumbre, no sabemos qué hacer.
9. Y los príncipes fueron a contar al rey todo lo que les participaron los magos. Entonces Herodes se decidió a ir en persona a entrevistarse con ellos, y, así que estuvo en su campamento, les preguntó: ¿Con qué propósito habéis hecho tan largo viaje a esta tierra, con ejército tan numeroso y con presentes tan ricos? Y los magos contestaron: Venimos de Persia, del Oriente. Por razón de nuestra nacionalidad, se nos llama magos. Hemos llegado aquí conducidos por una estrella, y la causa de nuestro viaje es haber visto en nuestro país que un rey ha nacido en el país de Judea. Nuestro objeto es visitarlo y adorarlo.
10. Herodes, que tal oyó, quedó profundamente turbado y empavorecido. Él interrogó a los extranjeros: ¿De quién habéis sabido lo que decís, o quién os lo ha contado? Y los magos respondieron: De ello hemos recibido de nuestros antepasados el testimonio escrito, que se guardó bajo pliego sellado. Y, durante largos años, de generación en generación, nuestros padres y los hijos de sus hijos han permanecido en expectación, hasta el momento en que aquella palabra se ha realizado ante nosotros, puesto que en una visión se nos ha manifestado, por mandato de Dios y por ministerio de un ángel. Y hemos llegado a este lugar, que nos ha indicado el Señor. Herodes dijo: ¿De dónde proviene ese testimonio, sólo de vosotros conocido?
11. Los magos dijeron: Nuestro testimonio no proviene de hombre alguno. Es una orden divina concerniente a un designio que el Señor ha prometido cumplir en favor de los hijos de los hombres, y que se ha conservado entre nosotros hasta el día. Herodes dijo: ¿Dónde está ese libro, que vuestro pueblo posee con exclusión de todo otro? Los magos dijeron: Ningún Otro pueblo lo conoce, ni de oídas, ni por su propia inteligencia, y sólo nuestro pueble posee de él un testimonio escrito. Porque, cuando Adán hubo abandonado al Paraíso, y cuando Caín hubo matado a Abel, el Señor concedió a nuestro primer padre el nacimiento de Seth, el hijo de consolación, y, con él, aquella carta escrita, firmada y sellada por el dedo del mismo Dios. Seth la recibió de su padre, y la dio a sus hijos. Sus hijos la dieron a sus hijos, de generación en generación. Y, hasta Noé, recibieron la orden de guardar cuidadosamente dicha carta. Noé se la dio a su hijo Sem, y los hijos de éste la transmitieron a los suyos. Y éstos, a su vez, la dieron a Abraham. Y Abraham la dio a Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Alto, por cuya vía nuestro pueblo la recibió, en tiempo de Ciro, monarca de Persia, y nuestros padres la depositaron con grande honra en un salón especial. Finalmente, la carta llegó hasta nosotros. Y nosotros, poseedores de ese testimonio escrito, conocimos de antemano al nuevo monarca, hijo del rey de Israel.
12. Al escuchar esto, llenóse de rabia el corazón de Herodes, que dijo: Mostradme esos signos escritos, que poseéis. Los magos dijeron: Lo que hemos prometido remitir a su dirección, y cumplir en su nombre, no podemos abrirlo, ni mostrarlo a nadie. Entonces Herodes ordenó que se detuviese a los magos a viva fuerza. Empero, de súbito, el palacio, en que residían multitud de gentes, fue sacudido por espantosa conmoción. Las columnas se abatieron por cuatro lados, y todo el cimiento del palacio se desfondó con gran ruina. Una muchedumbre numerosa que se encontraba fuera, huyó de allí, aterrada, y los que estaban en el interior del edificio, grandes y pequeños, quedaron muertos en número de setenta y dos. A cuya vista, todos los que habían venido a aquel lugar, cayeron a los pies de Herodes, y le suplicaron, diciendo: Déjalos proseguir tranquilamente su camino. Y su hijo Arquelao se puso también de hinojos ante su padre, y le dirigió el mismo ruego.
13. El impío Herodes consintió en el deseo de su hijo, y despidió a los magos, preguntándoles en tono de amistad: ¿Qué deseáis que haga por vosotros? Y los magos contestaron: No tenemos otra demanda que hacerte sino ésta: ¿Qué hay escrito en vuestra ley? ¿Qué leéis en ella? Y Herodes repuso: ¿Qué queréis decir? Y los magos interrogaron: ¿Dónde va a nacer el Cristo, rey de los judíos? Y, oyendo esto, Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y, convocados todos los príncipes de los sacerdotes y los escribas del pueblo, les preguntó: ¿Dónde ha de nacer el Cristo? Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea, ciudad de David. Y Herodes dijo a los magos: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño, y, después que hallarais, hacédmelo saber, para que yo también vaya, y lo adore. Mas el tirano impío hablaba de esta suerte, para hacer pasar el niño a cuchillo, por medio de aquella información sorprendida pérfidamente.
14. Y los magos, levantándose en seguida, se prosternaron ante Herodes y ante toda la ciudad de Jerusalén, y continuaron su ruta. Y he aquí la estrella, que habían visto antes, iba delante de ellos, hasta que, llegando, se puso sobre donde estaba el niño Jesús. Y, regocijándose con muy grande gozo, bajaron cada cual de su montura, e inmediatamente, hicieron resonar sus bocinas, sus pífanos, sus tamboriles, sus arpas y todos sus demás instrumentos de música, en honor del recién nacido, hijo del rey de Israel. Reyes, príncipes y toda la multitud de la comitiva, entonando un canto, empezaron a bailar y, a plena voz, con alegría, con reconocimiento, con corazón jubiloso, bendecían y alababan a Dios, por haberlos considerado dignos de llegar a tiempo a Bethlehem, para contemplar la gloria del gran día, ilustrado por el misterio que ante ellos se mostraba.
15. Al ver todo aquel aparato, y al oír todo aquel estruendo, José y María, confusos y medrosos, huyeron de allí, y el niño Jesús quedó solo en la caverna, acostado en el pesebre de los animales. Mas los príncipes y los grandes señores de los reyes magos, detuvieron a José, y le dijeron: Viejo, ¿qué temor es el tuyo, y por qué haces esto? Nosotros, en verdad, también somos hombres semejantes a vosotros. José repuso: ¿De dónde llegáis a esta hora, y qué pretendéis, al venir aquí con tan numeroso ejército? Los magos replicaron: Llegamos de una tierra lejana, nuestra patria Persia, y venimos con gran copia de presentes y de ofrendas. Queremos conocer al niño recién nacido, que es el rey de los judíos, y adorarlo. Si por acaso lo sabes a ciencia cierta, indícanos puntualmente el lugar en que se halla, a fin de que vayamos a verlo. Al oír esto, María entró con júbilo en la caverna, y, alzando al niño en sus brazos, sintió el corazón lleno de alegría. Y luego, bendiciendo y alabando y glorificando a Dios, permaneció sentada en silencio.
16. Por segunda vez los magos interrogaron a José en esta guisa: Venerable anciano, infórmanos con exactitud, manifestándonos dónde se encuentra el niño recién nacido. José, con el dedo, les mostró de lejos la caverna. Y María dio de mamar a su hijo, y volvió a ponerlo en el pesebre del establo. Y los magos llegaron gozosos a la entrada de la caverna. Y, divisando al niño en el pesebre de los animales, se prosternaron ante él, con la faz contra la tierra, reyes, príncipes, grandes señores, y todo el resto de la multitud que componía su numeroso ejército. Y cada uno aportaba sus presentes, y los ofrecía.
17. En primer término se adelantó Gaspar, rey de la India, llevando nardo, cinamomo, canela, incienso y otras esencias olorosas y aromáticas, que esparcieron un perfume de inmortalidad en la gruta. Después Baltasar, rey de la Arabia, abriendo el cofre de sus opulentos tesoros, sacó de él, para ofrendárselos al niño, oro, plata, piedras preciosas, perlas finas y zafiros de gran precio. A su vez, Melkon, rey de la Persia, presentó mirra, áloa, muselina, púrpura y cintas de lino.
18. Y, no bien hubieron ofrecido cada uno sus presentes, en honor del hijo real de Israel, los magos salieron de la gruta, y, reuniéndose los tres fuera de ella, iniciaron mutua consulta entre sí. Y exclamaron: ¡Asombroso es lo que acabamos de ver en tan pobre reducto, desprovisto de todo! Ni casa, ni lecho, ni habitación, sino una caverna lóbrega, desierta e inhabitada, en que estas gentes no tienen ni aun lo necesario çara procurarse abrigo. ¿De qué nos ha servido venir de tan lejos para conocerlo? Franqueémonos los unos con los otros en recíproca sinceridad. ¿Qué signo maravilloso hemos contemplado aquí, y qué prodigio nos ha aparecido a cada uno? Los hermanos se dijeron a una: Sí, lleváis razón. Contémonos nuestra visión respectiva. Y preguntaron a Gaspar, rey de la India: Cuando le ofreciste el incienso, ¿qué apariencia reconociste en él?
19. Y el rey Gaspar contestó: Reconocí en él al hijo de Dios encarnado, sentado en un trono de gloria, y a las legiones de los ángeles incorporales, que formaban su cortejo. Ellos dijeron: Está bien. Y preguntaron a Baltasar, rey de la Arabia: Cuando le aportaste tus tesoros, ¿bajo qué aspecto se te presentó el niño? Y Baltasar contestó: Se me presentó a modo de un hijo de rey, rodeado de un ejército numeroso, que lo adoraba de rodillas. Ellos dijeron: La visión es muy propia. Y Melkon, sometido a la misma interrogación que sus hermanos, expuso: Yo lo vi como hijo del hombre, como un ser de carne y hueso, y también le vi muerto corporalmente entre suplicios, y más tarde levantándose vivo del sepulcro. Al escuchar tales confidencias, los reyes, llenos de estupor, se dijeron con pasmo: Nuevo prodigio es el que estas tres visiones sugieren. Porque nuestros testimonios no concuerdan entre sí, y, sin embargo, nos es imposible negar un hecho patentizado por nuestros propios ojos.
20. Y por la mañana, muy temprano, los reyes se levantaron, y se dijeron los unos a los otros: Vamos juntos a la caverna, y veamos si algún otro signo se nos manifiesta claro. Y Gaspar entró en la gruta, y vio al niño en el pesebre del establo. E, inclinándose, se prosternó, y tuvo la segunda visión, la de Baltasar, a quien se le mostró el niño a manera de un monarca terrestre. Y, cuando salió, relató el caso a los otros en estos términos: No he tenido mi primera visión, sino la tuya, Baltasar, la que tú nos has referido. Y Baltasar entró a su vez, y halló al niño en el regazo de su madre. E, inclinándose, se prosternó ante él, y tampoco tuvo su visión del día anterior, en que el niño se le apareciera como hijo de rey, sino como hijo del hombre, con su carne muerta entre tormentos, y después resucitado y vuelto a la vida. Y fue a comunicar esto a los otros hermanos, diciéndoles: No he renovado mi primera visión, sino contemplado la de Melkon, tal como él nos la ha contado. Entonces entró Melkon, y encontró al Cristo sentado sobre un trono sublime. E, inclinándose, se prosternó ante él, y no lo vio ya como lo había visto la primera vez, muerto y vuelto a la vida, sino conforme lo viera Gaspar, como Dios hecho carne y nacido de la Virgen. Lleno de gozo, Melkon fue, presuroso, a prevenir a los otros hermanos, diciéndoles: No he tenido mi primera visión, sino la de Gaspar, pues vi a Dios, sentado sobre un trono de gloria.
21. Luego de haber visto todas estas cosas, los reyes se congregaron nuevamente en consulta. Y cambiaron impresiones sobre la visión que cada uno había percibido y comprendido. Y se dijeron: Retirémonos ahora a nuestro albergue. Mañana, muy temprano, volveremos por tercera vez a la gruta, y nos aseguraremos de modo positivo y definitivo si está realmente allí el que el Señor nos ha mostrado. Y, habiendo regresado a su tienda, permanecieron alegres en ella, hasta que despuntó el día. Y, levantándose, llegaron a la abertura de la caverna, en la cual penetraron uno a uno. Y miraron y reconocieron al niño, y tuvieron de él la misma visión que habían tenido la primera vez. Y, transportados de júbilo, se contaron los unos a los otros lo que habían comprobado, y fueron a anunciarlo a todo su ejército en estos términos: En verdad, ese niño es efectivamente Dios e hijo de Dios, que se ha mostrado a cada uno de nosotros bajo una apariencia exterior en relación con los dones que respectivamente le hemos ofrecido. Y ha recibido con dulzura y con bondad nuestro saludo y el homenaje de nuestros presentes. Y todos, reyes, príncipes, grandes señores y toda la multitud del numeroso ejército que se encontraba allí, tuvieron fe en el niño Jesús.
22. Y de nuevo el rey Melkon tomó el libro del Testamento, que guardaba en su casa como herencia de los primeros antepasados, según ya advertimos, y se lo presentó al niño, diciéndole: He aquí tu carta, que a nuestros ascendientes entregaste en custodia, firmada y sellada por ti. Toma este documento auténtico que has escrito, ábrelo y léelo, porque el quirógrafo está a tu nombre. Y el documento era aquel cuyo texto permanecía oculto bajo pliego, y que los magos no se habían atrevido a abrir, y menos aún a dar a los judíos y a sus sacerdotes, por cuanto éstos no eran dignos de llegar a ser hijos del reino de Dios, destinados como estaban a renegar del Salvador, y a crucificarlo.
23. Dicho documento había sido regalado por Dios a Adán, del cual, después de su expulsión del Paraíso, se había apoderado un gran dolor, a raíz del homicidio perpetrado por Caín en la persona de su hermano Abel. Mas, cuando hubo visto al primero castigado por Dios, y a él mismo arrojado del edén glorioso por su desobediencia, se encontró también atormentado en sus hijos, por la aflicción del espectáculo de Abel muerto y Caín condenado a siete penas. Adán más entristecido todavía y sumido en un duelo más profundo, no mantuvo ya relaciones conyugales con Eva. Y, al cabo de doscientos cuarenta años de haber salido del Paraíso, Dios, en su misericordia, le envió un ángel, y le ordenó que entrase a Eva. E hizo nacer a Seth, nombre que significa hijo de la consolación. Y, por haber querido Adán hacerse Dios, éste resolvió hacerse hombre, en el exceso de su piedad y de su amor a nuestra desdichada especie. Y prometió a nuestro primer padre que, conforme a su plegaria, escribiría y sellaría con su propio dedo un pergamino en letras de oro, que llevaría la siguiente portada: En el año seis mil, el día sexto de la semana, el mismo en que te creé, y a la hora sexta, enviaré a mi hijo único, el Verbo divino, que tomará carne en tu raza, y que se convertirá en hijo del hombre, y que te restablecerá de nuevo en tu dignidad original, por los supremos tormentos de su cruz. Y entonces tú, Adán, unido a mí con un alma pura y un cuerpo inmortal, quedarás deificado, y podrás, como yo, discernir el bien y el mal.
24. Y este documento, que Adán dio a Seth, Seth a Enoch, Enoch a sus hijos, y que de tal suerte pasó de unos descendientes a otros, hasta Noé; que Noé dio a Sem, Sem a sus hijos, y sus hijos a sus hijos hasta Abraham; que Abraham dio Melquisedec el pontífice; que Melquisedec dio a otro, y éstos a otros todavía, hasta que llegó a manos de Ciro, quien lo guardó cuidadosamente en un salón especial, donde se conservó hasta el tiempo de la natividad del Cristo: ese documento era el mismo que los magos ofrecieron al niño Jesús. Y, como los reyes y todo su acompañamiento hubiesen cumplido sus votos y sus plegarias, después de tres días de permanencia en la gruta, deliberaron entre sí, y se dijeron: No hay que olvidar lo prometido. Vamos por última vez a la caverna, para adorar al niño, y después reanudaremos nuestro viaje en paz. Y, de común acuerdo, entraron en el establo, y de nuevo tuvieron exactamente sus visiones respectivas. Y, conmovidos por gran temor, se prosternaron ante el recién nacido, y rindieron testimonio de fe en él, diciéndole: Eres Dios e hijo de Dios. Y, salidos de la gruta, continuaron en sus alrededores el día entero hasta el siguiente. Y, con júbilo y alegría, bendecían y alababan a Dios.
25. Y, por la mañana, al despuntar la aurora, el día primero de la semana, el 25 de tébéth y de enero el 12, se dispusieron a partir para su país. Y, cuando deliberaban sobre si volverían a entrevistarse con Herodes, he aquí que una voz les habló, diciendo: No tornéis a Herodes, el tirano impío, porque quiere matar a ese tierno infante. Y, habiendo oído esto, los magos renunciaron a pasar por la ciudad de Jerusalén, y regresaron a su tierra por otro camino. Y, glorificando al Cristo, Dios del universo, marcharon a su patria, poseídos de gozo y siguiendo la ruta por donde el Señor los conducía.
EL EVANGELIO ARMENIO DE LA INFANCIA
Visita de los magos
XVI 1. Y, transcurridos dos años, vinieron de Oriente a Jerusalén unos magos, que traían consigo grandes ofrendas, y que interrogaron a los judíos, diciéndoles: ¿Dónde está el rey que os ha nacido? Porque hemos visto su estrella en Oriente, y venimos a adorarlo. Y la nueva llegó al rey Herodes, y lo asustó tanto, que consultó a los escribas, a los fariseos y a los doctores del pueblo para saber por ellos dónde habían anunciado los profetas que debía nacer el Cristo. Y ellos respondieron: En Bethlehem de Judea. Porque está escrito: Y tu, Bethlehem, tierra de Judá, no eres la menor entre las ciudades de Judá, porque de ti debe salir el jefe que regirá a Israel, mi pueblo. Entonces el rey Herodes llamó a los magos, e inquirió de ellos el tiempo en que la estrella había aparecido. Y los envió a Bethlehem, diciéndoles: Id, e informaos exactamente del niño, y, cuando lo hayáis encontrado, anunciádmelo, a fin de que yo también lo adore.
2. Y, al dirigirse los magos a Bethlehem, la estrella les apareció en el camino, como para servirles de guía, hasta que llegaron adonde estaba el niño. Y los magos, al divisar la estrella, se llenaron de alegría, y, entrando en su casa, vieron al niño Jesús, que reposaba en el seno de su madre. Entonces descubrieron sus tesoros, e hicieron a María y a José muy ricos presentes. Al niño mismo cada uno le ofreció una pieza de oro. Después, uno ofreció oro, otro incienso y otro mirra. Y, como quisieran volver a Herodes, un ángel les advirtió en sueños que no hiciesen tal. Adoraron, pues, al niño con alegría extrema, y volvieron a su país por otro camino.
EL EVANGELIO DEL PSEUDO-MATEO
XI 1. Y José y María continuaron con el niño en la caverna, a escondidas y sin mostrarse en público, para que nadie supiese nada. Pero al cabo de tres días, es decir. el 23 de tébeth, que es el 9 de enero, he aquí que los magos de Oriente, que habían salido de su país hacía nueve meses, y que llevaban consigo un ejército numeroso, llegaron a la ciudad de Jerusalén. El primero era Melkon, rey de los persas; el segundo, Gaspar, rey de los indios; y el tercero, Baltasar, rey de los árabes. Y los jefes de su ejército, investidos del mando general, eran en número de doce. Las tropas de caballería que los acompañaban, sumaban doce mil hombres, cuatro mil de cada reino. Y todos habían llegado, por orden de Dios, de la tierra de los magos, su patria, situada en las regiones de Oriente. Porque, como ya hemos referido, tan pronto el ángel hubo anunciado a la Virgen María su futura maternidad, marchó, llevado por el Espíritu Santo, a advertir a los reyes que fuesen a adorar al niño recién nacido. Y ellos, habiendo tomado su decisión, se reunieron en un mismo sitio, y la estrella que los precedía, los condujo, con sus tropas, a la ciudad de Jerusalén, después de nueve meses de viaje.
2. Y acamparon en los alrededores de la ciudad, donde permanecieron tres días, con los príncipes de sus reinos respectivos. Aunque fuesen hermanos e hijos de un mismo padre, ejércitos de lenguas y nacionalidades diversas caminaban en su séquito. El primer rey, Melkon, aportaba, como presentes, mirra, áloe, muselina, púrpura, cintas de lino, y también los libros escritos y sellados por el dedo de Dios. El segundo rey, Gaspar, aportaba, en honor del niño, nardo, cinamomo, canela e incienso. Y el tercer rey, Baltasar, traía consigo oro, plata, piedras preciosas, perlas finas y zafiros de gran precio.
3. Y, cuando llegaron a la ciudad de Jerusalén, el astro que los precedía, ocultó momentáneamente su luz, por lo que se detuvieron e hicieron alto. Y los reyes de los magos y las numerosas tropas de sus caballeros se dijeron los unos a los otros: ¿Qué hacer ahora, y en qué dirección marchar? Lo ignoramos, porque la estrella nos ha guiado hasta hoy, y he aquí que acaba de desaparecer., abandonándónos y dejándonos en angustioso apuro. Vamos, pues, a informarnos respecto al niño, y busquemos el lugar exacto en que esté, y después proseguiremos nuestra ruta. Y todos convinieron unánimemente en que esto era lo más puesto en razón.
4. Y el rey Herodes, al ver la numerosa caballería que acampaba, amenazadora, alrededor de la ciudad, concibió vivo temor. Y, poniéndose a reflexionar, se dijo: ¿Quiénes son esos hombres que acampan ahí con un ejército numeroso, y que disponen de una fuerza enorme, de tesoros, de vastas riquezas y de objetos de lujo? Ninguno de ellos ha venido a presentarse a mí, y sus jefes son en tal medida grandes y victoriosos, que no han dado un solo paso para cumplimentarme. Luego el rey mandó llamar a los príncipes de su corte y a sus más altos dignatarios y, reunidos en concejo, se dijeron los unos a los otros: ¿Cómo obraremos con esas gentes, que traen un ejército numeroso a sus órdenes, y que son jefes aguerridos?
5. Y los príncipes dijeron a Herodes: ¡Oh rey, ordena que se guarde bien esta ciudad por los guerreros de tu guardia, no sea que esos extranjeros la sorprendan clandestinamente, se apoderen de ella a viva fuerza, y conduzcan a los habitantes en cautividad! El rey repuso: Habláis bien, pero valgámonos antes de medios amistosos, y después veremos. Y los príncipes dijeron: ¡Oh rey, dispón que todas tus tropas se reúnan, que desplieguen vigilante energía, y que se mantengan atentas y sobre las armas! Y, en el ínterir, enviad a esas gentes como diputados a varones hábiles, que vayan a parlamentar con ellos, y que les pregunten, al justo y en detalle, de dónde vienen y adónde van.
6. Entonces Herodes eligió a tres príncipes, hombres doctos y letrados, para que fuesen a entrevistarse con los extranjeros de parte suya. Y, llegando a éstos, unos y otros se saludaron con mutua consideración, y se sentaron. Y los príncipes dijeron: Hombres venerables y reyes poderosos, explicadnos el motivo de vuestro advenimiento a nuestro país. Los magos dijeron: ¿Por qué nos hacéis esa pregunta, si somos nosotros los que venimos a interrogaros? Procedemos de Persia, comarca lejana, y tenemos prisa en proseguir nuestra ruta. Los príncipes dijeron: Escuchadnos, por amor de Dios. Nuestro rey está en la ciudad, y, al notar que os establecíais aquí en observación, esperaba que os presentaseis a él, pues querría veros, oíros, hablaros, y conversar con vosotros. Mas, como no os apresuraseis a ir a visitarlo, nos ha enviado en vuestra busca, para invitaros a que os personéis en su palacio, a fin de informarse, con todo respeto, de vuestras intenciones, y saber lo que deseáis.
7. Los magos dijeron: ¿Y para qué nos requiere vuestro rey? Si él tiene alguna cuestión que plantearnos, nosotros, por nuestra parte, nada tenemos que ver, nada que oír, nada que manifestar a nadie. Los príncipes dijeron: ¿Venís, pues, como amigos o con designios violentos? Los magos dijeron: Libre y gozosamente hemos venido de nuestra nación aquí. Nadie nos ha sometido a semejante interrogatorio, ¡y vosotros pretendéis ahora sondearnos! Los príncipes dijeron: El rey es quien nos ha mandado venir a veros, a oíros y a hablaros. Desde que habéis acampado en las afueras, un olor de esencias aromáticas ha salido de vuestras tiendas, y llenado toda nuestra ciudad. ¿Sois mercaderes, que os dedicáis al gran comercio, o poderosos señores familiares de reyes, que traéis en abundancia perfumes refinados de todas las flores preciosas, los cuales tratan de cambiar en algún país rico? Los magos dijeron: Nada de eso somos, ni nada tenemos que vender, y sólo preguntamos por nuestro camino.
8. Los príncipes preguntaron: ¿Qué camino? Y los magos contestaron: Aquel por el que el Señor nos conducirá, en la justicia, hasta el país del bien. Por orden de Dios y de común acuerdo, hemos venido aquí. Hace nueve meses que nos pusimos en marcha, y no pudimos aún llegar a tiempo a nuestro destino. La estrella que nos guiaba, nos precedía de continuo, y, al terminar cada etapa de nuestro viaje, se estacionaba sobre nuestras cabezas. Cuando, puestos de nuevo en camino, apresurábamos la marcha, la estrella, dejada atrás, tomaba otra vez la delantera, y así hasta este lugar. Ahora, su luz, ha desaparecido de nuestra vista, y, sumidos en la incertidumbre, no sabemos qué hacer.
9. Y los príncipes fueron a contar al rey todo lo que les participaron los magos. Entonces Herodes se decidió a ir en persona a entrevistarse con ellos, y, así que estuvo en su campamento, les preguntó: ¿Con qué propósito habéis hecho tan largo viaje a esta tierra, con ejército tan numeroso y con presentes tan ricos? Y los magos contestaron: Venimos de Persia, del Oriente. Por razón de nuestra nacionalidad, se nos llama magos. Hemos llegado aquí conducidos por una estrella, y la causa de nuestro viaje es haber visto en nuestro país que un rey ha nacido en el país de Judea. Nuestro objeto es visitarlo y adorarlo.
10. Herodes, que tal oyó, quedó profundamente turbado y empavorecido. Él interrogó a los extranjeros: ¿De quién habéis sabido lo que decís, o quién os lo ha contado? Y los magos respondieron: De ello hemos recibido de nuestros antepasados el testimonio escrito, que se guardó bajo pliego sellado. Y, durante largos años, de generación en generación, nuestros padres y los hijos de sus hijos han permanecido en expectación, hasta el momento en que aquella palabra se ha realizado ante nosotros, puesto que en una visión se nos ha manifestado, por mandato de Dios y por ministerio de un ángel. Y hemos llegado a este lugar, que nos ha indicado el Señor. Herodes dijo: ¿De dónde proviene ese testimonio, sólo de vosotros conocido?
11. Los magos dijeron: Nuestro testimonio no proviene de hombre alguno. Es una orden divina concerniente a un designio que el Señor ha prometido cumplir en favor de los hijos de los hombres, y que se ha conservado entre nosotros hasta el día. Herodes dijo: ¿Dónde está ese libro, que vuestro pueblo posee con exclusión de todo otro? Los magos dijeron: Ningún Otro pueblo lo conoce, ni de oídas, ni por su propia inteligencia, y sólo nuestro pueble posee de él un testimonio escrito. Porque, cuando Adán hubo abandonado al Paraíso, y cuando Caín hubo matado a Abel, el Señor concedió a nuestro primer padre el nacimiento de Seth, el hijo de consolación, y, con él, aquella carta escrita, firmada y sellada por el dedo del mismo Dios. Seth la recibió de su padre, y la dio a sus hijos. Sus hijos la dieron a sus hijos, de generación en generación. Y, hasta Noé, recibieron la orden de guardar cuidadosamente dicha carta. Noé se la dio a su hijo Sem, y los hijos de éste la transmitieron a los suyos. Y éstos, a su vez, la dieron a Abraham. Y Abraham la dio a Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Alto, por cuya vía nuestro pueblo la recibió, en tiempo de Ciro, monarca de Persia, y nuestros padres la depositaron con grande honra en un salón especial. Finalmente, la carta llegó hasta nosotros. Y nosotros, poseedores de ese testimonio escrito, conocimos de antemano al nuevo monarca, hijo del rey de Israel.
12. Al escuchar esto, llenóse de rabia el corazón de Herodes, que dijo: Mostradme esos signos escritos, que poseéis. Los magos dijeron: Lo que hemos prometido remitir a su dirección, y cumplir en su nombre, no podemos abrirlo, ni mostrarlo a nadie. Entonces Herodes ordenó que se detuviese a los magos a viva fuerza. Empero, de súbito, el palacio, en que residían multitud de gentes, fue sacudido por espantosa conmoción. Las columnas se abatieron por cuatro lados, y todo el cimiento del palacio se desfondó con gran ruina. Una muchedumbre numerosa que se encontraba fuera, huyó de allí, aterrada, y los que estaban en el interior del edificio, grandes y pequeños, quedaron muertos en número de setenta y dos. A cuya vista, todos los que habían venido a aquel lugar, cayeron a los pies de Herodes, y le suplicaron, diciendo: Déjalos proseguir tranquilamente su camino. Y su hijo Arquelao se puso también de hinojos ante su padre, y le dirigió el mismo ruego.
13. El impío Herodes consintió en el deseo de su hijo, y despidió a los magos, preguntándoles en tono de amistad: ¿Qué deseáis que haga por vosotros? Y los magos contestaron: No tenemos otra demanda que hacerte sino ésta: ¿Qué hay escrito en vuestra ley? ¿Qué leéis en ella? Y Herodes repuso: ¿Qué queréis decir? Y los magos interrogaron: ¿Dónde va a nacer el Cristo, rey de los judíos? Y, oyendo esto, Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y, convocados todos los príncipes de los sacerdotes y los escribas del pueblo, les preguntó: ¿Dónde ha de nacer el Cristo? Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea, ciudad de David. Y Herodes dijo a los magos: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño, y, después que hallarais, hacédmelo saber, para que yo también vaya, y lo adore. Mas el tirano impío hablaba de esta suerte, para hacer pasar el niño a cuchillo, por medio de aquella información sorprendida pérfidamente.
14. Y los magos, levantándose en seguida, se prosternaron ante Herodes y ante toda la ciudad de Jerusalén, y continuaron su ruta. Y he aquí la estrella, que habían visto antes, iba delante de ellos, hasta que, llegando, se puso sobre donde estaba el niño Jesús. Y, regocijándose con muy grande gozo, bajaron cada cual de su montura, e inmediatamente, hicieron resonar sus bocinas, sus pífanos, sus tamboriles, sus arpas y todos sus demás instrumentos de música, en honor del recién nacido, hijo del rey de Israel. Reyes, príncipes y toda la multitud de la comitiva, entonando un canto, empezaron a bailar y, a plena voz, con alegría, con reconocimiento, con corazón jubiloso, bendecían y alababan a Dios, por haberlos considerado dignos de llegar a tiempo a Bethlehem, para contemplar la gloria del gran día, ilustrado por el misterio que ante ellos se mostraba.
15. Al ver todo aquel aparato, y al oír todo aquel estruendo, José y María, confusos y medrosos, huyeron de allí, y el niño Jesús quedó solo en la caverna, acostado en el pesebre de los animales. Mas los príncipes y los grandes señores de los reyes magos, detuvieron a José, y le dijeron: Viejo, ¿qué temor es el tuyo, y por qué haces esto? Nosotros, en verdad, también somos hombres semejantes a vosotros. José repuso: ¿De dónde llegáis a esta hora, y qué pretendéis, al venir aquí con tan numeroso ejército? Los magos replicaron: Llegamos de una tierra lejana, nuestra patria Persia, y venimos con gran copia de presentes y de ofrendas. Queremos conocer al niño recién nacido, que es el rey de los judíos, y adorarlo. Si por acaso lo sabes a ciencia cierta, indícanos puntualmente el lugar en que se halla, a fin de que vayamos a verlo. Al oír esto, María entró con júbilo en la caverna, y, alzando al niño en sus brazos, sintió el corazón lleno de alegría. Y luego, bendiciendo y alabando y glorificando a Dios, permaneció sentada en silencio.
16. Por segunda vez los magos interrogaron a José en esta guisa: Venerable anciano, infórmanos con exactitud, manifestándonos dónde se encuentra el niño recién nacido. José, con el dedo, les mostró de lejos la caverna. Y María dio de mamar a su hijo, y volvió a ponerlo en el pesebre del establo. Y los magos llegaron gozosos a la entrada de la caverna. Y, divisando al niño en el pesebre de los animales, se prosternaron ante él, con la faz contra la tierra, reyes, príncipes, grandes señores, y todo el resto de la multitud que componía su numeroso ejército. Y cada uno aportaba sus presentes, y los ofrecía.
17. En primer término se adelantó Gaspar, rey de la India, llevando nardo, cinamomo, canela, incienso y otras esencias olorosas y aromáticas, que esparcieron un perfume de inmortalidad en la gruta. Después Baltasar, rey de la Arabia, abriendo el cofre de sus opulentos tesoros, sacó de él, para ofrendárselos al niño, oro, plata, piedras preciosas, perlas finas y zafiros de gran precio. A su vez, Melkon, rey de la Persia, presentó mirra, áloa, muselina, púrpura y cintas de lino.
18. Y, no bien hubieron ofrecido cada uno sus presentes, en honor del hijo real de Israel, los magos salieron de la gruta, y, reuniéndose los tres fuera de ella, iniciaron mutua consulta entre sí. Y exclamaron: ¡Asombroso es lo que acabamos de ver en tan pobre reducto, desprovisto de todo! Ni casa, ni lecho, ni habitación, sino una caverna lóbrega, desierta e inhabitada, en que estas gentes no tienen ni aun lo necesario çara procurarse abrigo. ¿De qué nos ha servido venir de tan lejos para conocerlo? Franqueémonos los unos con los otros en recíproca sinceridad. ¿Qué signo maravilloso hemos contemplado aquí, y qué prodigio nos ha aparecido a cada uno? Los hermanos se dijeron a una: Sí, lleváis razón. Contémonos nuestra visión respectiva. Y preguntaron a Gaspar, rey de la India: Cuando le ofreciste el incienso, ¿qué apariencia reconociste en él?
19. Y el rey Gaspar contestó: Reconocí en él al hijo de Dios encarnado, sentado en un trono de gloria, y a las legiones de los ángeles incorporales, que formaban su cortejo. Ellos dijeron: Está bien. Y preguntaron a Baltasar, rey de la Arabia: Cuando le aportaste tus tesoros, ¿bajo qué aspecto se te presentó el niño? Y Baltasar contestó: Se me presentó a modo de un hijo de rey, rodeado de un ejército numeroso, que lo adoraba de rodillas. Ellos dijeron: La visión es muy propia. Y Melkon, sometido a la misma interrogación que sus hermanos, expuso: Yo lo vi como hijo del hombre, como un ser de carne y hueso, y también le vi muerto corporalmente entre suplicios, y más tarde levantándose vivo del sepulcro. Al escuchar tales confidencias, los reyes, llenos de estupor, se dijeron con pasmo: Nuevo prodigio es el que estas tres visiones sugieren. Porque nuestros testimonios no concuerdan entre sí, y, sin embargo, nos es imposible negar un hecho patentizado por nuestros propios ojos.
20. Y por la mañana, muy temprano, los reyes se levantaron, y se dijeron los unos a los otros: Vamos juntos a la caverna, y veamos si algún otro signo se nos manifiesta claro. Y Gaspar entró en la gruta, y vio al niño en el pesebre del establo. E, inclinándose, se prosternó, y tuvo la segunda visión, la de Baltasar, a quien se le mostró el niño a manera de un monarca terrestre. Y, cuando salió, relató el caso a los otros en estos términos: No he tenido mi primera visión, sino la tuya, Baltasar, la que tú nos has referido. Y Baltasar entró a su vez, y halló al niño en el regazo de su madre. E, inclinándose, se prosternó ante él, y tampoco tuvo su visión del día anterior, en que el niño se le apareciera como hijo de rey, sino como hijo del hombre, con su carne muerta entre tormentos, y después resucitado y vuelto a la vida. Y fue a comunicar esto a los otros hermanos, diciéndoles: No he renovado mi primera visión, sino contemplado la de Melkon, tal como él nos la ha contado. Entonces entró Melkon, y encontró al Cristo sentado sobre un trono sublime. E, inclinándose, se prosternó ante él, y no lo vio ya como lo había visto la primera vez, muerto y vuelto a la vida, sino conforme lo viera Gaspar, como Dios hecho carne y nacido de la Virgen. Lleno de gozo, Melkon fue, presuroso, a prevenir a los otros hermanos, diciéndoles: No he tenido mi primera visión, sino la de Gaspar, pues vi a Dios, sentado sobre un trono de gloria.
21. Luego de haber visto todas estas cosas, los reyes se congregaron nuevamente en consulta. Y cambiaron impresiones sobre la visión que cada uno había percibido y comprendido. Y se dijeron: Retirémonos ahora a nuestro albergue. Mañana, muy temprano, volveremos por tercera vez a la gruta, y nos aseguraremos de modo positivo y definitivo si está realmente allí el que el Señor nos ha mostrado. Y, habiendo regresado a su tienda, permanecieron alegres en ella, hasta que despuntó el día. Y, levantándose, llegaron a la abertura de la caverna, en la cual penetraron uno a uno. Y miraron y reconocieron al niño, y tuvieron de él la misma visión que habían tenido la primera vez. Y, transportados de júbilo, se contaron los unos a los otros lo que habían comprobado, y fueron a anunciarlo a todo su ejército en estos términos: En verdad, ese niño es efectivamente Dios e hijo de Dios, que se ha mostrado a cada uno de nosotros bajo una apariencia exterior en relación con los dones que respectivamente le hemos ofrecido. Y ha recibido con dulzura y con bondad nuestro saludo y el homenaje de nuestros presentes. Y todos, reyes, príncipes, grandes señores y toda la multitud del numeroso ejército que se encontraba allí, tuvieron fe en el niño Jesús.
22. Y de nuevo el rey Melkon tomó el libro del Testamento, que guardaba en su casa como herencia de los primeros antepasados, según ya advertimos, y se lo presentó al niño, diciéndole: He aquí tu carta, que a nuestros ascendientes entregaste en custodia, firmada y sellada por ti. Toma este documento auténtico que has escrito, ábrelo y léelo, porque el quirógrafo está a tu nombre. Y el documento era aquel cuyo texto permanecía oculto bajo pliego, y que los magos no se habían atrevido a abrir, y menos aún a dar a los judíos y a sus sacerdotes, por cuanto éstos no eran dignos de llegar a ser hijos del reino de Dios, destinados como estaban a renegar del Salvador, y a crucificarlo.
23. Dicho documento había sido regalado por Dios a Adán, del cual, después de su expulsión del Paraíso, se había apoderado un gran dolor, a raíz del homicidio perpetrado por Caín en la persona de su hermano Abel. Mas, cuando hubo visto al primero castigado por Dios, y a él mismo arrojado del edén glorioso por su desobediencia, se encontró también atormentado en sus hijos, por la aflicción del espectáculo de Abel muerto y Caín condenado a siete penas. Adán más entristecido todavía y sumido en un duelo más profundo, no mantuvo ya relaciones conyugales con Eva. Y, al cabo de doscientos cuarenta años de haber salido del Paraíso, Dios, en su misericordia, le envió un ángel, y le ordenó que entrase a Eva. E hizo nacer a Seth, nombre que significa hijo de la consolación. Y, por haber querido Adán hacerse Dios, éste resolvió hacerse hombre, en el exceso de su piedad y de su amor a nuestra desdichada especie. Y prometió a nuestro primer padre que, conforme a su plegaria, escribiría y sellaría con su propio dedo un pergamino en letras de oro, que llevaría la siguiente portada: En el año seis mil, el día sexto de la semana, el mismo en que te creé, y a la hora sexta, enviaré a mi hijo único, el Verbo divino, que tomará carne en tu raza, y que se convertirá en hijo del hombre, y que te restablecerá de nuevo en tu dignidad original, por los supremos tormentos de su cruz. Y entonces tú, Adán, unido a mí con un alma pura y un cuerpo inmortal, quedarás deificado, y podrás, como yo, discernir el bien y el mal.
24. Y este documento, que Adán dio a Seth, Seth a Enoch, Enoch a sus hijos, y que de tal suerte pasó de unos descendientes a otros, hasta Noé; que Noé dio a Sem, Sem a sus hijos, y sus hijos a sus hijos hasta Abraham; que Abraham dio Melquisedec el pontífice; que Melquisedec dio a otro, y éstos a otros todavía, hasta que llegó a manos de Ciro, quien lo guardó cuidadosamente en un salón especial, donde se conservó hasta el tiempo de la natividad del Cristo: ese documento era el mismo que los magos ofrecieron al niño Jesús. Y, como los reyes y todo su acompañamiento hubiesen cumplido sus votos y sus plegarias, después de tres días de permanencia en la gruta, deliberaron entre sí, y se dijeron: No hay que olvidar lo prometido. Vamos por última vez a la caverna, para adorar al niño, y después reanudaremos nuestro viaje en paz. Y, de común acuerdo, entraron en el establo, y de nuevo tuvieron exactamente sus visiones respectivas. Y, conmovidos por gran temor, se prosternaron ante el recién nacido, y rindieron testimonio de fe en él, diciéndole: Eres Dios e hijo de Dios. Y, salidos de la gruta, continuaron en sus alrededores el día entero hasta el siguiente. Y, con júbilo y alegría, bendecían y alababan a Dios.
25. Y, por la mañana, al despuntar la aurora, el día primero de la semana, el 25 de tébéth y de enero el 12, se dispusieron a partir para su país. Y, cuando deliberaban sobre si volverían a entrevistarse con Herodes, he aquí que una voz les habló, diciendo: No tornéis a Herodes, el tirano impío, porque quiere matar a ese tierno infante. Y, habiendo oído esto, los magos renunciaron a pasar por la ciudad de Jerusalén, y regresaron a su tierra por otro camino. Y, glorificando al Cristo, Dios del universo, marcharon a su patria, poseídos de gozo y siguiendo la ruta por donde el Señor los conducía.
EL EVANGELIO ARMENIO DE LA INFANCIA
Visita de los magos
XVI 1. Y, transcurridos dos años, vinieron de Oriente a Jerusalén unos magos, que traían consigo grandes ofrendas, y que interrogaron a los judíos, diciéndoles: ¿Dónde está el rey que os ha nacido? Porque hemos visto su estrella en Oriente, y venimos a adorarlo. Y la nueva llegó al rey Herodes, y lo asustó tanto, que consultó a los escribas, a los fariseos y a los doctores del pueblo para saber por ellos dónde habían anunciado los profetas que debía nacer el Cristo. Y ellos respondieron: En Bethlehem de Judea. Porque está escrito: Y tu, Bethlehem, tierra de Judá, no eres la menor entre las ciudades de Judá, porque de ti debe salir el jefe que regirá a Israel, mi pueblo. Entonces el rey Herodes llamó a los magos, e inquirió de ellos el tiempo en que la estrella había aparecido. Y los envió a Bethlehem, diciéndoles: Id, e informaos exactamente del niño, y, cuando lo hayáis encontrado, anunciádmelo, a fin de que yo también lo adore.
2. Y, al dirigirse los magos a Bethlehem, la estrella les apareció en el camino, como para servirles de guía, hasta que llegaron adonde estaba el niño. Y los magos, al divisar la estrella, se llenaron de alegría, y, entrando en su casa, vieron al niño Jesús, que reposaba en el seno de su madre. Entonces descubrieron sus tesoros, e hicieron a María y a José muy ricos presentes. Al niño mismo cada uno le ofreció una pieza de oro. Después, uno ofreció oro, otro incienso y otro mirra. Y, como quisieran volver a Herodes, un ángel les advirtió en sueños que no hiciesen tal. Adoraron, pues, al niño con alegría extrema, y volvieron a su país por otro camino.
EL EVANGELIO DEL PSEUDO-MATEO
viernes, 1 de enero de 2010
¿Ojo por ojo, diente por diente?
¿Ojo por ojo, diente por diente?
En aquel tiempo, dijo Yeshua a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.Mateo 5, 38-42.
Reflexión:
Perdonar es una de los más nobles trabajos de la naturaleza humana. Pero cuando se dice noble no quiere decir que sea extraordinaria. En una persona, lo que sale de un alma limpia, es el perdón. La venganza sólo puede salir de lo que tenemos de bruto.
La primera de las virtudes es saber convivir. Un hombre bueno o un santo son como el fuego: se definen por la luz y el calor que difunden. Un fuego es aquello a lo que la gente se acerca en invierno, algo junto a lo que se está bien. El generoso olvida el mal. O al menos hace lo posible para olvidarlo.
El Evangelio de hoy es lo que algunos llamarían «una auténtica revolución del amor». «Habéis oído que se dijo... Pero yo os digo...» Jesús rompe los esquemas calculadores y nos traza el camino de la caridad y del perdón. No lo hizo sólo con sus palabras. Lo demostró con su ejemplo y con su vida. Al soldado que le abofeteó, le puso la mejilla derecha también; dejó no sólo su túnica, que después echaron a suertes, sino todas sus vestiduras antes de subir a la cruz; le pedimos que nos acompañara una milla y se quedó caminando con nosotros hasta el final de los tiempos en la Eucaristía.
Ojalá que este pasaje nos lleve a revisar nuestra vida. Que obre en nosotros una «una auténtica revolución de amor» en nuestro corazón. Todo ello, como fruto de ese sabernos amados por Dios.
Yeshua rompe los esquemas calculadores y traza el camino de la caridad y del perdón.

BIENAVENTURADOS LOS PACÍFICOS PORQUE ELLOS SERÁN LLAMADOS HIJOS DE DIOS.
Despuésde
haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando alcarcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido estemandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró lospies en el cepo.Pero a medianoche, orando Pablo y ...Silas, cantabanhimnos a Dios; y los presos los oían" (Hechos 16:23-26).
le dijo Yeshua a Tomas:Texto 50: Dijo Jesús: “Si os preguntan: ¿De dónde habéis venido?, decidles: Nosotros procedemos de la luz, del lugar donde la luz tuvo su origen por sí misma; allí estaba afincada y se manifestó en su imagen. Si os preguntan: ¿Quién sois vosotros?, decid: Somos sus hijos y somos los elegidos del Padre Viviente. Si se os pregunta: ¿Cuál es la señal de vuestro Padre que lleváis en vosotros mismos?, decidles: Es el movimiento y a la vez el reposo”.
«Por nada estéis afanosos....» (Fil. 4:6)
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.Filipenses 4:7
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.(Jn 14, 27)
En aquel tiempo, dijo Yeshua a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.Mateo 5, 38-42.
Reflexión:
Perdonar es una de los más nobles trabajos de la naturaleza humana. Pero cuando se dice noble no quiere decir que sea extraordinaria. En una persona, lo que sale de un alma limpia, es el perdón. La venganza sólo puede salir de lo que tenemos de bruto.
La primera de las virtudes es saber convivir. Un hombre bueno o un santo son como el fuego: se definen por la luz y el calor que difunden. Un fuego es aquello a lo que la gente se acerca en invierno, algo junto a lo que se está bien. El generoso olvida el mal. O al menos hace lo posible para olvidarlo.
El Evangelio de hoy es lo que algunos llamarían «una auténtica revolución del amor». «Habéis oído que se dijo... Pero yo os digo...» Jesús rompe los esquemas calculadores y nos traza el camino de la caridad y del perdón. No lo hizo sólo con sus palabras. Lo demostró con su ejemplo y con su vida. Al soldado que le abofeteó, le puso la mejilla derecha también; dejó no sólo su túnica, que después echaron a suertes, sino todas sus vestiduras antes de subir a la cruz; le pedimos que nos acompañara una milla y se quedó caminando con nosotros hasta el final de los tiempos en la Eucaristía.
Ojalá que este pasaje nos lleve a revisar nuestra vida. Que obre en nosotros una «una auténtica revolución de amor» en nuestro corazón. Todo ello, como fruto de ese sabernos amados por Dios.
Yeshua rompe los esquemas calculadores y traza el camino de la caridad y del perdón.

BIENAVENTURADOS LOS PACÍFICOS PORQUE ELLOS SERÁN LLAMADOS HIJOS DE DIOS.
Despuésde
haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando alcarcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido estemandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró lospies en el cepo.Pero a medianoche, orando Pablo y ...Silas, cantabanhimnos a Dios; y los presos los oían" (Hechos 16:23-26).
le dijo Yeshua a Tomas:Texto 50: Dijo Jesús: “Si os preguntan: ¿De dónde habéis venido?, decidles: Nosotros procedemos de la luz, del lugar donde la luz tuvo su origen por sí misma; allí estaba afincada y se manifestó en su imagen. Si os preguntan: ¿Quién sois vosotros?, decid: Somos sus hijos y somos los elegidos del Padre Viviente. Si se os pregunta: ¿Cuál es la señal de vuestro Padre que lleváis en vosotros mismos?, decidles: Es el movimiento y a la vez el reposo”.
«Por nada estéis afanosos....» (Fil. 4:6)
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.Filipenses 4:7
Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.(Jn 14, 27)
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